Cierra los ojos
¿Y qué hay de sus otras necesidades? Mi mente trabaja a toda prisa, buscando razones para no seguir. Pero por cada una que encuentro, siempre obtengo la misma respuesta. Una madre tiene que cuidar de su hijo. Tiene que cubrir sus necesidades.
Terminó la carrera y siguió estudiando. Quiere ser abogado del estado, como lo fue su padre, y las oposiciones que tiene que pasar son muy duras. De hecho, no logró pasar las primeras a las que se presentó.
No sale de casa, descuida a sus amigos. Se pasa el día encerrado en su cuarto, estudiando, estudiando. Eso no puede ser bueno. Yo se lo digo. Que salga, que se distraiga.
-Mamá. Ya saldré y me divertiré cuando apruebe estas malditas oposiciones.
-Pero mi amor. Esto no es vida. Te pasas...