El barco
En todos lados se puede ser sometido.
EL BARCO
Aquel fin de semana mi Ama me había alquilado a una pareja; eran unos amigos suyos, amantes de la navegación y no habiendo mucho mercado de sumisos navegantes, tenía todas las papeletas para servirles durante toda aquella semana de agosto. Además mi Ama tenía sus planes, ya que un amante suyo iba a pasar el fin de semana con ella, y de esa manera ella se desembarazaba de mí.
Cuando llegué el viernes a la estación de tren de Alicante, José me estaba esperando, me dio la bienvenida...