Cuando mis melones apuntan (02)

Susana nos cuenta aquí sus técnicas de dominación sobre mujeres de todas las edades, desde las más tiernas.

Cuando mis melones apuntan... 2

(Susana y las mujeres)

por Lado Oscuro 4 ( ladooscuro4@hotmail.com )

Para Tami.

Capítulo 1. Me acuclillé sobre su cara... Las niñas son algo delicioso...

Me acuclillé sobre su cara como si fuera a hacer pis.

El mapamundi de mi escultural culazo pendía como un sol sobre su rostro y sus ojos fascinados con la vista.

Y le hice pis.

Marita se retorcía de placer y se tocaba frenéticamente.

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Dominado tras el gimnasio

Una preciosa chica del gimnasio me lleva a su casa pero no ocurre lo que yo esperaba sino que me obliga a "limpiarla" y obedecerla.

Dominado tras el gimnasio

Como cada martes por la tarde fui al gimansio de cerca de mi casa despues de salir de mi trabajo, a las afueras de una pequeña ciudad catalana, para hacer pesas, y como cada tarde, camino al gimnasio, me acordaba de la chica del maillot negro que solia ir a la misma hora que yo el mismo dia que yo.

Cuando habia calentado durante 15 minutos con la bicicleta estatica "mi" chica entro y se puso a hacer ejercicios de pierna. Estaba en una de esas maquinas en las que l...

Alicia, la pajeadora implacable

Se trata de una mujer que, desde niña aprende el placer de masturbar a los hombres. Y lo practica con todos, en todas partes y toda su vida.

Alicia, la pajeadora implacable. Por Lado Oscuro 4 ( ladooscuro4@hotmail.com )

Capítulo 1. Alicita descubre las "palancas" de los hombres.

Cuando Alicita tenía seis años era una niñita entusiasta y juguetona. Le encantaba retozar con sus primitos y parientes. Uno de ellos era su tío Guillermo, a cuyo cuidado solían dejarla sus padres. Guillermo tenía veinticuatro años y le encantaba jugar con la niña. Ocurrió un jueves por la tarde. Alicita estaba sentada...

Adolfo, mi sobrino: Un golfo

Invite a un sobrino de mi exmarido a la fiesta de compleaños de mi hijo y se montó la fiesta a mi costa.

Adolfo, mi sobrino golfo

Tengo treinta años. Estoy divorciada, con un niño de once años. Mi nombre es Rosa. Viva en una localidad del este de Málaga. Mido 1,65 y soy de piel morena. Tengo el pelo castaño. Me cuido bastante, así que tengo un tipo bastante mono. Tengo un pecho generoso y una cintura estrecha. Las caderas las tengo anchas, y las piernas, son estilizadas. Se me estrechan en los tobillos para ensancharse en la pantorrilla, aunque vuelven a estrecharse en la rodilla y a desancharse, d...

Descubrí los deseos de ser dominada

Nunca imaginé que mi pareja le gustaba ser dominada, atada y mordida, al practicarlo se volvió loca de placer.

Hacía bastante tiempo que salía con Silvana y teníamos una relación normal, teníamos sexo bastante seguido, casi siempre que nos veíamos tratábamos de coordinar para llegar a la cama y pasar un rato placentero, con buen sexo, unos tragos, y después de un par de orgasmos charlábamos de todas las cosas nuestras como siempre.-

Silvana y yo somos compañeros de trabajo de hace bastante tiempo, no teníamos mucho contacto, pero siempre que charlábamos o que nos encontrábamos en la oficina, había una ci...

Avasallando a Miriam

Un hombre conoce en un baile a una atractiva muchacha a la que avasalla con su seducción.

AVASALLANDO A MIRIAM.

Capítulo 1.

A mi me gustan las morenas de tipo latino, con un toque aindiado puede ser, o un toque ligeramente afro (o no tan ligeramente). Menudas, calientes, con buena cola, cinturita cimbreante, y con pechitos proporcionales a la cola. Por eso cuando la ví a Miriam que me sonreía pícaramente, como queriendo que la sacara a bailar, me dije "esto es lo que me mandó el doctor" y me le fui al humo. ¡Mi Dios! ¡Cómo se movía esa chica... ! Bailamos salsa. Cola para acá,...

Conocí a mi marido en el colectivo

Una mujer muy promiscua masturba con su culo en un colectivo a un hombre que luego será su marido.

Conocí a mi marido en el colectivo.

Por Lado Oscuro ( ladooscuro4@hotmail.com )

Capítulo 1. Como hacer acabar a un desconocido en el colectivo.

Conocí a mi marido en el colectivo, frotándole la pija de arriba abajo con mi gran culo, a través del pantalón. Que es mi diversión preferida. Como llevo polleras amplias, me resulta fácil encajarles la pija entre mis nalgas. No suelo llevar braguitas, o si lo hago, son más bien del tipo hilo dental....

La sumisa novata

Como soy iniciada a la sumisión por un hombre mucho mayor que yo.

LA SUMISA NOVATA

Hace un año conocí a un chico misterioso por Internet. Nunca llegué a conocerle, y descubrió en mi una faceta hasta ahora desconocida. El mundo de la dominación y la sumisión. Despertó en mi una gran curiosidad por este tema, pero lo di por zanjado al perder el contacto con aquel chico misterioso.

Una noche entre en busca de mi amigo al canal que él solía visitar sobre dominación, y durante un tiempo me estuvieron explicando el tema, y contándome anécdotas y fantasías rela...

Zapatos Rojos (II)

No te quedes inmóvil al borde del camino / no congeles el júbilo / no quieras con desgana / no te salves ahora ni nunca. / No te salves / no te llenes de calma / no reserves del mundo / sólo un rincón tranquilo / no dejes caer lo párpados / pesados como juicios / no te quedes sin labios / no te duermas sin sueño / no te pienses sin sangre / no te juzgues sin tiempo. / Mario Benedetti. No te salves. (Estracto).

Zapatos Rojos

Capítulo II

-¡Señorita! –

De inmediato desperté de mi sueño profundo. Aún me hallaba en el patio, junto a la banca, de dónde no me había movido. No habían transcurrido mas de 10 minutos desde que me había parado allí. Me sentía aturdida. Estaba despertando de un sueño, que me había parecido tan real.

-¡Señorita!, ¿está Usted bien?, ¿puedo ayudarla en algo? -.

Voltee despacio y miré sus ojos. Mientras lo miraba aún intentaba despertar de mi ensueño. Me sentí ma...

Cuando mis melones apuntan

Una mujer disfruta del poder que le dan sus enormes melones, para abusar de hombres, mujeres y también algún niño.

Cuando mis melones apuntan... por Lado Oscuro 4 ( ladooscuro4@hotmail.com )

Cuando era chica me avergonzaban mis melones, y solía andar con los hombros encogidos. A los trece años ya tenía un desarrollo que producía alarma entre los chicos. Fue por ese entonces que descubrí mi poder. Estaba jugando con Carlitos, de trece, en el fondo de mi casa. Jugábamos al dinenti. Y cuando le gané por cinco veces seguidas me puse a saltar de gozo, para burlarme de él. Y...