Ellas decidían (III)
Celia pasa, como esclava declarada que es, a segundo plano, mientras que alcanzan protagonismo otras mujeres.
Entonces la reconocí. Era la hija de Rogelio y nieta de Esther. Pero que yo supiese tenía unos 16 años. Así me expliqué el cariz adolescente de su cuerpo.
¡Animal! ¡Pervertido! ¡Hijo de puta!. Toda clase de insultos cayeron sobre él. Hubo que sujetar a Rogelio y Esther que pretendían matarlo.
Una vez calmada la situación, habló Laura:
- Papá, abuela. He zzsido yo la que ha queddrido y quieddre seddr una ezzsclava. No culpéizzs a mi zzseñor. Dizzsculpad mi fodrma de habladr peddro ezzs...