Humillada y feliz

Rindiéndose a los instintos, al poder del sexo de su amante, nuestra protagonista se vuelve una puta y es absolutamente feliz.

Hola, chicos. Mi nombre verdadero no importa. Podéis llamarme Ana. Soy una mujer adulta, de 33 años, casada y de acomodada posición social. Mi marido, Alfredo, me ama sinceramente, me colma de atenciones, y me permite vivir y trabajar con libertad y confianza, dentro de los límites del respeto al matrimonio que nos exigimos mutuamente.

Hasta que pasó lo que aquí os cuento.

Aunque llevé una vida salvaje y disoluta cuando era adolescente, y ya en la época de la Universidad, llevando a cabo...

Historias (VI)

La gran finca que había heredado de su tío, era un refugio con esclavos y esclavas deseosos de tener un nuevo amo. Una gran sorpresa le esperaba en la segunda y tercera planta.

En Canadá, la casa estaba en un bosque, era pequeña para lo que yo buscaba, aunque contaba con ocho dormitorios con sus baños correspondientes, era mas una casa para hacer negocios, o para premiar a los empleados con unas vacaciones. Decidí venderla nada mas llegar, ese mismo día volvimos al aeropuerto y marque un rumbo diferente, iría a México, al Yucatán. Mientras Mike y Nick hacían los planes de vuelo con las autoridades aeroportuarias, llame a Eva dándole instrucciones precisas para la venta. Mi...

Mi primera vez con una señora (II)

Mi segundo relato sobre la Señora Amelia.

Luego que la señora Amelia me arrebato mi virginidad en su cabaña de las afueras del pueblo, me llevo a mi casa y me dijo que viniera al dia siguiente a la oficina.

Esa noche la pase en mi casa medio transtornado, las imagenes se me venian a la cabeza sin que yo se las pidiese, me acordaba de todo, del fuerte forcejeo que la Sra. Amelia me obligaba a hacerle, me acordaba de su desnudes, de su vagina, me acordaba de los olores que despedia de su cosa, de sus carnecitas rosadas y salidas en su vag...

Mateo (II)

La chica se ha adueñado por completo de la vida del hombre al que domina totalmente, para placer de ambos.

Era obvio que quien tenía la sartén por el mango era Janeth, ya que ella no estaba perdidamente enamorada como Mateo, esto le servía de arma de control y Mateo era consciente de eso pero no hacía nada para evitarlo. Durante las dos semanas siguientes, la holgazanería, se hizo más evidente en Janeth, se pasaba el día escuchando música o hablando por teléfono con sus amigos, Mateo comenzó a preocuparle el futuro de ella, porque parase ser que Janeth había borrado todo tipo de inspiraciones a futuro para super...

Las noches mexicanas (IV: Cuarta noche)

Esta noche tendría una visita especial, sería una sorpresa le susurró Alejandra acercando su rostro a su oído. No sabía a que se refería, pero tampoco tardó mucho en descubrirlo.

A partir del día siguiente me trasladaron a otra zona de la casa. Eramos un grupo más pequeño de mujeres y nos daban comida diferente. Alejandra me buscaba cada cierto tiempo para darme unas pastillas y platicar un poco. Yo seguía preguntándome acerca de ella, pero no me atrevía a decirle nada. Por la noche, luego de cenar, la dueña de casa me llevó a una recámara en el segundo piso y me dijo que de ahora en adelante sería para mí. Era pequeña pero muy cómoda, me puse muy contenta a curiosear y encont...

Las noches mexicanas (III)

No tenía vendas en los ojos y a la sorpresa de poder ver a su dueño se le sumaba la excitación de tener a Alejandra a su lado susurrándole instrucciones.

"¡Hola! Me llamo Alejandra" me dijo sonriendo. Era un poco más baja que yo, su cabello castaño oscuro le caía en suaves ondas sobre los hombros. Sus ojos claros enmarcaban una nariz larga pero muy bonita. Al igual que yo llevaba una bata corta de un material parecido a la seda. "Hola" le dije, "yo soy Melissa" le contesté con una sonrisa también. Estábamos las dos solas en una recámara muy bonita, adornada con cortinas azules y con un piano pegado a la pared del fondo. "Sí" me dijo, "tú eres la peruana ¿es...

Historias (V)

En el rancho, él se excitó muchísimo, al verlas a las dos, indefensas, provocadoras, como se resistían ante el nuevo juego que les había preparado.

Cuando se presentaron ante mí, de rodillas, les ate los brazos a la espalda un poco mas arriba de los codos, eso hizo que sus pechos salieran hacia delante, las senté en las sillas casi al filo, ate las manos por las muñecas en él ultimo travesaño del respaldar con lo que sus cuerpos se inclinaron hacia delante, ate los tobillos a las patas delanteras de la silla. Estaban magnificas, las piernas abiertas enseñaban sus coños, las tetas ofrecidas colgaban ligeramente.

Les coloque las mordazas de...

Una zorra para dos (II): El primer sándwich

Continúa la "educación" de la esposa que se entrega en brazos de su amante para recibir la disciplina, que incluye ser doblemente penetrada, con la secreta connivencia de su marido.

Aquel viernes como cada semana desde hacía un par de meses, Roxana se vestía para acudir a la cita en la oficina de Marco. Al principio su vestimenta era más o menos provocativa, por lo cual iba hasta la oficina andando desde su casa apenas a 15 minutos de la misma. Pero con el paso de las semanas, las exigencias de Marco la hacían sentirse muy mal vestida así por la calle por lo cual este la había permitido coger un taxi, pero sólo hasta unas manzanas de distancia de su trabajo.

Además, ella trataba...

Mi primera vez con una señora

Este es el relato de mi primera vez con una señora de nombre Amelia.

Hola, soy Americo, tengo actualmente 17 años, y esto me paso hace unos meses, cumplo con publicar esta historia a pedido de alguien que quiere que sepa esta historia.

Fue la primera semana de Julio que la Sra. Amelia me hizo llamar por medio de un compañero. El pueblo era chico, pero el infierno era grande según reza el dicho, viviamos en un distrito tradicional a 15 minutos de la capital y aquí casi todos nos conociamos, existian rumores que la Sra. Amelia era una chibolera, es decir le gustaba...

Historias (IV)

Esta vez su pareja será también su esclava junto con su amiga, cuando a él se le apeteciera, y ellas le obedecerían en todo, como buenas chicas.

Me acerqué hacia ella y tomándola del pelo hice que empezara a mamármela, aunque flácida ella la toma con los labios y poco a poco con dulzura consiguió que se fuera poniendo dura, la saque de su boca y dándome la vuelta hice que chupara el culo, ella obedeció con entusiasmo, después de unos besos a mi ano, empezó a meter la lengua, un placer nuevo e inesperado se apodero de mí, ante mi asombro deseaba ser follado, ella se dio cuenta pero no dijo nada, mi polla estaba dura y tiesa, me volví y se la me...