El Verano con mis primas (4)
Debo castigarlas por su rebeldía
Mis primas me habían ofrecido sus culitos, para que dejara de azotarlas, pero no podría disfrutar de ellas hasta pasados varios días ya que después del castigo tenían el culo completamente morado e hinchado, no habría podido penetrarlas en esas condiciones.
Las tuve el resto de la tarde arrodilladas en posición de espera mirando a la pared, mientras yo veía la tele y me deleitaba viendo los efectos de los azotes en sus traseros. Por supuesto esa noche no cenaron.
Cuando llego la hora de irn...