Llámame amo
Por fin Miguel ha encontrado el medio de interesar a Ocaso, y tienen su primer encuentro.
"¿Porqué me mandas ese mensaje a mí?". Cuando saltó la contestación del correo, estuve a punto de brincar en la silla, ¡había contestado! De inmediato, mi pene se irguió sin que pudiera contenerlo, y todo mi cuerpo parecía gritar "¡ha contestado! ¡ha contestado! ¡ha contestado!". Pero yo debía calmarme, la situación era delicada, tenía que pensar bien Ocaso, la personalidad "pública" de mi ama Mariposa, era una chica tímida hasta el extremo que, por su escabroso pasado, no quería saber nada de hombre...