Aprendiendo idiomas
Nunca he llevado una vida sana, sino más bien me considero una persona sedentaria. El caso es que con treinta años apenas cumplidos, los dolores de espalda cada vez iban siendo más fuertes
Nunca he llevado una vida sana, sino más bien me considero una persona sedentaria. El caso es que con treinta años apenas cumplidos, los dolores de espalda cada vez iban siendo más fuertes. Aunque no me gusta acudir al médico, la intensidad del dolor hizo que me sometiese a un reconocimiento. Tras el mismo se determino que los dolores eran provocados por una mala postura al sentarme (paso muchas horas delante del ordenador) y que no revestían gravedad, aunque había que tratarlo. Me recetó unas pastill...