Lista de señales
Por fin pudimos investigarnos.
Desde hacía ya algún tiempo lo primero que hacía al levantarme era abrir mi correo para ver si habías tenido tiempo de escribirme algo. Me encantaba irme a trabajar tan excitado después de leer como querías hacértelo conmigo, como deseabas hacértelo conmigo.
Ya habían pasado un par de años al menos desde que me encontré con estos deseos de conocer a un tio, de conocerlo como nadie se pensaba que podría desear. De rozar, de tocar la piel de un hombre, de sentir la dureza de otro pene que no fuera...