Nachtmusik (2)
¿son acaso incompatibles el sonido de la lluvia, el amor y el placer? Primera parte de una historia de amor poco convencional.
Eran las dos de la madrugada. Apenas. Aquel fin de semana recién comenzaba y afuera seguía lloviendo. Alex y Pedro estaban quietos en la cama, desnudos, mirándose mutuamente a los ojos. Hacía sólo unos minutos Pedro había recibido por primera vez un pene en su ano; lo disfrutó, lo recordaba y repasaba a cada instante, mientras miraba a su desflorador.
23 años y aún virgen. Pero hasta ahí llegó la pureza. Y ahora era su turno de penetrar.
Alex lo había masajeado, lo había tocado eróticamen...