Nachtmusik (2)

¿son acaso incompatibles el sonido de la lluvia, el amor y el placer? Primera parte de una historia de amor poco convencional.

Eran las dos de la madrugada. Apenas. Aquel fin de semana recién comenzaba y afuera seguía lloviendo. Alex y Pedro estaban quietos en la cama, desnudos, mirándose mutuamente a los ojos. Hacía sólo unos minutos Pedro había recibido por primera vez un pene en su ano; lo disfrutó, lo recordaba y repasaba a cada instante, mientras miraba a su desflorador.

23 años y aún virgen. Pero hasta ahí llegó la pureza. Y ahora era su turno de penetrar.

Alex lo había masajeado, lo había tocado eróticamen...

Nachtmusik (1)

¿son acaso incompatibles el sonido de la lluvia, el amor y el placer? Primera parte de una historia de amor poco convencional.

Afuera llovía a cántaros, y ya comenzaba a oscurecer. Pedro estaba sentado en un sillón, junto a la chimenea, leyendo un libro. Perecía una escena de una película antigua, cuya banda sonora era una mezcla dulzona entre la música clásica y el sonido hipnótico de la lluvia cayendo en el techo. Pero Pedro no era el anciano que le hacía juego a dicha escena, sino muy por el contrario un escuálido joven, muy delgado, imberbe, de cabello oscuro y enredado, su cara era adornada por lindos ojos verdes que se...

Caída y redención de Johnny Sullivan (1)

Johnny ingresa en una prisión federal de Texas tras cometer un delito menor. Una vez dentro descubrirá horrorizado la aberrante y reprimida vida sexual de muchos de los reclusos, hasta perder la autoestima por completo en un degradante proceso de autodestrucción.

Mi entrada en aquella prisión federal había sido consecuencia de un delito menor, que en otras latitudes se hubiera considerado una falta leve, casi una gamberrada, punible tal vez con una multa. Pero aquello era Texas, y yo había reincidido en ese tipo de delitos en varias ocasiones, por lo que el juez, sin ningún tipo de compasión, me condenó a tres años de reclusión mayor en un moderno centro penitenciario del oeste de Texas, que tenía la particularidad de estar gestionado por una empresa privada,...

Caída y redención de Johnny Sullivan (2)

Johnny ha perdido el miedo a sus antiguos abusadores desde que está protegido por el líder de los veteranos, Chad Parker, del que termina enamorándose. Inicia así una segunda vida en prisión, más constructiva y con esperanza en el futuro.

Animado por Chad, acudía cada día a la biblioteca de la prisión, y realicé un curso por correspondencia para terminar mi incompleta formación escolar. Había abandonado el instituto a los 15 años, la edad de mis primeros hurtos con violencia. Desde entonces no había vuelto a coger un libro. Aquel fue el primer síntoma de que mi castigada autoestima empezaba a recuperarse lentamente.

Todo el mundo quería y respetaba a Chad en la prisión. Tenía un carisma impresionante. Por respeto a él, yo también...

Haciendo esclavo a los populares 3

La historia continua.

PARTE 3

Gracias a todos por sus comentarios,

Ya era jueves en la noche, Lo nervios me comían, Escuchaba la lluvia como caí en el suelo, Y como esta lluvia resbalaba lentamente en mi ventana, Y me preguntaba, ¿Será que podré hacer a Henry mi esclavo sexual?, cuando suena el telefono, y esto logro quitarme de la cabeza tal pregunta, que me había estado atormentando por horas, Me acerco lentamente al teléfono, y contesto

YO: Bueno

TEL: Hola, Buenas noches hablo a la casa de Alejando...

El efecto Danny Kaye (1)

Un grupo de jóvenes se reúne cada viernes noche a la salida del gimnasio. Entre ellos están Daniel, un ejecutivo de éxito, Rubén, un mecánico, y su insufrible novia, Lucía. Todos quieren conocer detalles del trabajo de Dani.

EL EFECTO "DANNY KAYE"

(Relato de amor con elementos eróticos y referencias a personajes que aparecieron en mi anterior relato "Verano caliente en Lisboa").

Aquel viernes por la tarde, como casi todos los viernes del año, excepto en período de vacaciones o por fuerza mayor, los colegas del gimnasio quedábamos a tomar algo en el sitio de siempre. A las once en punto, minuto arriba, minuto abajo, según salían de ducharse los rezagados, nos encaminábamos al café-braserie, donde solíamos reunir...

El efecto Danny Kaye (2)

Daniel trata de justificar ante su novio la actitud negativa de Rubén hacia él. De vuelta a su piso, Dani y Pablo hacen el amor, pero Dani descubre que su novio no es tan perfecto como aparenta.

Aquella noche decidimos cenar en el Vips de Gran Vía, dada la hora tan avanzada que era. Pablo se había dejado el pelo algo más largo, lo que le sentaba estupendamente. Realmente, pensé, he tenido suerte con él. Le observé mientras comía sus spaghettis, con la educación exquisita que mostraba como hombre de mundo que era. A sus 30 años había vivido en Londres y Nueva York para perfeccionar sus estudios en el mundo de la publicidad y el diseño gráfico, antes de regresar a Madrid y establecerse por su c...

El efecto Danny Kaye (3)

Durante una noche de fiesta en una conocida terraza madrileña, Rubén intenta convencer a Daniel para que no se marche a vivir con Pablo. Pero él ha tomado una decisión en firme.

Aquella noche hacía un calor espantoso, y el ruido en el Ananda era ensordecedor. Vestidos con nuestras mejores galas, un grupo de amigos, casi todos del gimnasio, aparte de Patricia, mi compañera de trabajo, y Alberto, el novio de Ana, nos disponíamos a pasar la noche del sábado en la terraza al aire libre más famosa de Madrid. Pablo, fiel a su costumbre, no bebió nada de alcohol, y aunque intentaba integrarse en las conversaciones, era evidente que nada de lo que pasaba allí podía interesarle.

...

El efecto Danny Kaye (4)

Daniel consigue hablar finalmente con Rubén, que lleva tiempo evitándole, y descubre que ha roto con Lucía. Por su parte, su hermana Claudia le abrirá los ojos en relación a su mejor amigo.

Conforme se iba acercando el día de la mudanza, Rubén se fue comportando de forma cada vez más huraña e intratable. Si le ofrecía ayuda en algún ejercicio, él la rechazaba sin más, o decía que ya buscaría ayuda en otra parte. Empezó a evitar mi presencia, y los últimos días llegaba más tarde al gimnasio, para no coincidir juntos en la sala de musculación. Aquello estaba pasando de castaño oscuro. Temeroso de que tampoco se presentara el viernes por la noche en la braserie, el jueves me quedé a esperar...

El efecto Danny Kaye (5)

Daniel sigue preguntándose cual será la verdadera razón del extraño comportamiento de Rubén. Por otra parte, Pablo acude muy alterado al apartamento de Daniel, decidido a interrogarle sobre un asunto importante.

Aquel sábado se levantó nublado y algo revuelto. Debido a los preparativos de la mudanza no había salido la noche anterior. Cené con Pablo en un restaurante italiano del barrio, y luego él se marchó en su moto tras despedirmos con un beso. Yo estaba tan cansado que ni siquiera le pedí que subiera a hacer el amor; se sobreentendía que a partir del día siguiente habría tiempo de sobra para ello en nuestro nuevo hogar.

No había vuelto a ver a Rubén desde la noche del jueves. Mi compañera Patricia,...