Mano dura

Un relato sin chicos perfectos.

Mano dura

1 – Paseo nocturno

Estaba harto de dar clases en la facultad para micurrios que, sin saber por dónde pasa el Pisuerga, se creían conocedores de la llamada cultura profunda y se atrevían a llamarme Manolo, en vez de don Manuel, que es el tratamiento mínimo que debería dársele a alguien de 50 años que te está enseñando cómo crear, cómo construir belleza, cómo encajar esa belleza en el paisaje y cómo hacer delicioso tanto el exterior como el interior de un edificio.

Entré en u...

Supervivencia en la isla

Mi nuevo trabajo me lleva a situaciones al límite en una isla desierta en Bali...

No recuerdo bien el momento en el que me hablaron del proyecto, pero nada más escucharlo tuve por seguro que sería una de las mejores experiencias de mi vida. La idea era grabar un programa de supervivencia en distintos escenarios, yo iría de cámara y solamente nos encontraríamos el presentador y yo mismo, frente a los elementos. A mis 27 años la verdad es que me apasionaba la idea de salir, viajar por el mundo, y vivir experiencias fuertes. Soy un fanático de los deportes de riesgo, del deporte y de...

Tres en compañia

De como Cristian y yo pasamos a ser una pareja de tres.

TRES EN COMPAÑÍA

Cuando mis padres conocieron a mi marido, Cristian, les encantó. Tanto que, desde el primer instante, le quisieron, y le trataron siempre como a otro hijo. Mi hermana Elena también estaba encantada, pues ambos tenían puntos en común, y Gonzalo (el marido de mi hermana) y Cristian, se caían también que se iban juntos al futbol. Las tres parejas componíamos una relación familiar perfecta, unida y feliz. Y nuestra felicidad aumentó cuando mi hermana tuvo a nuestro sobrino, Jonathan...

Hermanos de semen (3)

Solo ha pasado una semana y ya se abre todo un mundo nuevo.

Limpiamos todo aquello por experiencia y nos fuimos a dar una vuelta antes de que llegaran nuestros padres. Hablamos largo rato sobre lo que nos gustaría seguir probando y como llevarlo mejor. Esa noche queríamos volver a disfrutar, pero nuestros padres se acostaron tarde y nos dormimos antes. Mi hermano me contó un sueño extraño con nuestro padre. Yo había soñado con el médico tocándome de nuevo, pero no se lo conté. Mi hermano estaba cada vez más obsesionado. ¿O era yo?

[…]

Al final la o...

Masajista Maduro

Hola, tengo 27 años y descubrí esta pagina hace tiempo, me gusta leer algún relato de diferentes categorías y me he decidido a contaros mi experiencia.

Hola, tengo 27 años y descubrí esta pagina hace tiempo, me gusta leer algún relato de diferentes categorías y me he decidido a contaros mi experiencia.

Hasta hace unos meses me consideraba un hetero curioso, hasta que conocí a mi masajista madurito particular.

Trabajo en unas oficinas y mi actividad física son los cuarenta minutos de gym cada dos días. Tengo las cervicales doloridas tras horas y horas de ordenador, pero lo que no aguanto mi cuerpo, fue la mudanza de un colega. Sentí un dol...

El ex-imberbe me reconoció

En el estacionamiento de Kibon tuve un ecuentro con unos imberbes, después de un tiempo uno de ellos me reconoció en la Barra de Maldonado. Me invitó a su depto. donde sucedió lo que narro hoy.

EL EX-IMBERBE ME RECONOCIÓ

Muchos de mis amigos y lectores conocen la historia que me ocurrió hace más de un año en la explanada de Kibon con tres imberbes que finalmente resultaron ser amigos de mi sobrino.

Mis lectores también saben que gran parte del mes de Diciembre y del mes de Enero lo pasé en el balneario de Piriápolis desde donde me hice algunas escapaditas a Punta Ballena para visitar a mi familia llegando a Punta del Este en varias ocasiones.

El último sábado antes del...

El señor de los pedales

La cortinilla no estaba del todo echada, así que no pude resistir la tentación de echar un vistazo al interior. Jaime tenía los pantalones bajados hasta mitad de los muslos, ligeramente vuelto de espaldas, pero lo suficientemente girado hacia el exterior como para que yo pudiera ver una impresionante perspectiva de un pedazo de rabo tremendo...

El señor de los pedales

¿No os habéis fijado nunca en los impresionantes bultos que presentan los ciclistas sobre sus bicis? Son realmente abultados, unos mogollones que no sé cómo no están censurados. Especialmente son más que llamativos cuando el ganador cruza la línea de meta y alza los brazos. Se echa entonces hacia atrás, como para dejar ver a todos su tesoro, una turgencia extraordinaria en medio de las piernas, resaltada por lo ajustado del "culotte" (por cierto, qué nombre tan erótico......

Loco por el pedazo

Casi en el fin de la vida, se obsesionó con un vividor de verga superlativa,y entre otras cosas lo perdió todo.

"Arráncame la vida de un tirón que mi razón, se fue contigo oblígame a vivir para tu amor pero no me obligues, a decirte adiós ".

Mucho gusto en conocerlo doctor. Yo soy Coco Hernández, el primo de Rosalía. Si ese mismo infeliz que Ud piensa. Ella le habrá dicho que necesito urgente atención siquiátrica, creo que estoy enloqueciendo doctor, pero lo que me me ha pasado a mi, no es común. No se como manejarlo. A mis sesenta y cinco años… Déjeme que le cuente, mi vida depende de Ud.

Si está...

Nociones de amor

Dos chicos comentan las extravagancias del mundo gay, pero acaban descubriendo algo maravilloso.

Nociones de amor

1 – Lección primera

Había demasiada gente en la fiesta de cumpleaños de Lucía y eso me ponía nervioso, así que me quedé arrinconado mirando cómo unos reían, otros discutían y otros sencillamente hablaban. El salón era muy grande y aún no había acabado mi bebida cuando ya venía alguien con una bandeja a ofrecerme otro refresco, vino, cerveza o combinado. Casi estuve todo el tiempo diciendo «¡No, gracias!».

Afortunadamente, la música no estaba muy fuerte y se podía hab...

Hermanos de semen (2)

El deseo se convierte casi en obsesión.

Mi interior estaba caliente. El aún estaba dentro. Se quedó quieto ahogando el último gemido, apretándome fuerte sin soltarme. Mi hermano me había follado como a una puta, tenía lo que él quería y yo se lo había dado con placer.

[…]

Seguía sobre mi cuando su cara rozó mi oreja, salió de mi interior y se ladeó un poco liberándome. Mi cabeza también se ladeó buscando mirarle pero antes mi nariz rozó se pegó a su mejilla, sus labios rozaron mi cuello y entre ligeros roces nuestros ojos se enc...