El nuevo cantante (4)
Giré el pomo muy despacio y empujé con cuidado la puerta. ¡Estaba abierta! Entré sin hacer ruido y volví a cerrar. No podía creer lo que estaba viendo.
El nuevo cantante: Parte y 4
Miré a Daniel lleno de tristeza, porque algo me decía que había caído en una trampa, pero le dije que se bajara del coche y que estuviese a las diez de la mañana en el estudio y, sin avisar a nadie más, me fui a mi casa. Aquella no noche no cené, ni dormí, pero lloré desconsoladamente. Tío, me dije, siendo tan joven pensabas que habías encontrado al amor de tu vida; no escarmientas.
A las nueve de la mañana llamaron a la puerta una y otra vez y salí cubierto co...