La farmacia
Luego de unos minutos de estarlo masturbando de esta manera me pidió que la metiera en mi boca, lo dudé pero no pude evitar dirigir mi boca hasta la gruesa cabezota de ese pene, un sabor acre me invadió el paladar y me lo saqué casi enseguida, paladee varias veces y luego me volví a meter la verga en la boca, de la misma forma repetí la operación varias veces alentando por Don Norberto.
La farmacia
Cómo todos los días a la salida del colegio pasaba a la farmacia a jugar en las maquinitas de video, varios compañeros nos gastábamos ahí la suma completa que nuestros padres nos daban para el lunch del recreo. Don Norberto encargado del local siempre nos trataba bien, nos cambiaba los billetes por monedas y esas cosas, a veces nos pasábamos buena parte de la tarde jugando ahí.
Don Norberto tiene unos 50 años y es un hombre de cuerpo delgado, cabello oscuro y cara agradable, a...