Lo normal y lo anormal
Una descomposición de estómago pone a un vanidoso hetero en brazos de un vecino homosexual.
No sabía cómo aquello había podido pasar. Yo en mi propia cama, medio desnudo, abrazando a un tipo que casi no conocía y chupándole la polla! El tipo no era lo que se dice muy hermoso, pero tenía una polla sabrosa, caliente y palpitante; todo él era cálido y amable, gordito, sin mucho pelo, suave, y era amable conmigo y me hacía sentir bien...
Todo había sido como un sueño desde hacía varios días. ¿Cuántos días habrían pasado en realidad? Aquella semana iba a ser como todas, agitada en el trabaj...