A que no puedes comer solo una (3)
Fin de la historia del Inge Herrera y Chencho. Entra un tercero en acción
¡A que no puedes comer solo una!(II)
En nuestro viaje a Guadalajara el ingeniero Herrera me había inaugurado la cola y me había vuelto un vicioso de su verga. Esos pocos días habían sido los más felices de mi vida y hubiera matado por repetirlos, así que cuando me dijo que íbamos a regresar me puse recontento y la cabeza se me iba en pensar cómo lo pasaríamos, pero no contaba con que no iríamos solos, y que la historia no sería tan feliz como la primera vez.
El inge Herrera viajo el lun...