Domíname, por favor
Relación de dos maduros donde uno pide ser esclavo.
Soy un hombre maduro, 53 años de vivir heterosexual y alguna fantasía oculta que apenas yo me confesaba. Pero hace poco más de un año, y esta historia es totalmente cierta, me vine a la capital a trabajar en una gran empresa en el área de recursos humanos y tenía que entrevistar personas que optaban por nuevos empleos. Medardo llegó tímido a la entrevista y como con sus 38 años no tenía ninguna experiencia, a pesar de su esmerada educación, no fue contratado, pero yo le hablé con amabilidad y le di fa...