Tú solo, él solo, y la casa para los dos

Cuando el viento helado se va, y las noches comienzan a ser calurosas, ¿en qué momento tu inocencia se esfuma? Un relato mélodico en el que tú eres el protagonista.

TÚ SÓLO, ÉL SÓLO, Y LA CASA PARA LOS DOS

Imagina que tú eres yo. Imagina que eres tú quien vive esta historia

Es el atardecer de un domingo. Las 7: 30 y en la casa solo estás tú. Tus padres han salido fuera de la ciudad y hoy no regresarán. La primavera inició hace tres semanas, y ya el tiempo ha cambiado. El viento helado se ha ido y las noches comienzan a ser calurosas. Estás en tu cuarto frente al computador terminando una tarea. Desabrochas tres botones a tu camisa y dejas que el...

El instalador de teléfonos

Era un día de otoño y tenía unos días de fiesta, no era precisamente un día de aquellos que apetece salir y por eso me levanté tarde. Cuando oí que llamaban al timbre de los vecinos insistentemente. Por curiosidad miré por la mirilla de la puerta y vi un chico...

EL INSTALADOR DE TELÉFONOS

Era un día de otoño y tenía unos días de fiesta que me debían de las vacaciones. No era precisamente un día de aquellos que apetece salir y por eso me levanté tarde. Realmente estaba bastante aburrido porque con la lluvia que caía no podía aprovechar para nada aquel día. Así me pasó aquella mañana hasta la una aproximadamente cuando oí que llamaban al timbre de los vecinos insistentemente. Por curiosidad miré por la mirilla de la puerta y vi un chico con una caja de he...

Aquellos maravillosos años

Estábamos empezando a descubrir el mundo, a ambos nos gustaba experimentar...

Aquellos maravillosos años

Los años a los que se hace referencia ocurrieron hará unos 12 años. Estábamos en 2º de EGB, empezando a descubrir el mundo a nuestros 10-12 años. Las mesas de las clases se distribuían en forma de una U grande estando la mesa del profesor en la parte superior de la U junto a la pizarra. Siempre se distribuían a los alumnos de forma alfabética así que las amistades que se iban haciendo pues al año siguiente seguirán mas o menos próximas en clase, a mi en estos primero a...

Un pequeño orificio (2)

Su verga se erguía imponente delante mío. El momento había llegado.

Un pequeño orificio

Un mundo ante mis ojos

(segunda parte)

Mis ojos estaban fijos en su dura carne. El me miraba y esperaba que yo hiciera algo. Pero jamás lo había hecho. Toda mi sexualidad estuvo detrás de puertas de baños. Desde allí lo había visto. Pero ahora, nada me separaba de él. Por primera vez un hombre me veía y me ofrecía de esa manera su verga.

Con su dura verga saliendo de su pantalón, se acercó a mí y me dijo: ¿es tu primera vez, verdad? Le contesté que sí, que nu...

El padre del vidriero

Fui a cuidar a mi tío cuando lo operaron, su compañero de pieza era un vidriero jubilado, menuda sorpresa me llevé con el hijo de ese vidriero. Yo estaba cansado y casi sin dormir pero no podía perderme su verga y la disfruté en un sala en escombros.

EL PADRE DEL VIDRIERO

En la última semana de Noviembre operaron a mi tío, el que me llevó a Curitiba, eso no creo que le pueda interesar a ninguno de mis lectores, pero... siempre hay un pero, lo que sucedió en el Sanatorio sí le puede interesar.

Tuve que pedir algunos días libres en el trabajo porque el encargado de cuidarlo iba a ser yo.

Todo fue normal se internó a primeras horas del mañana, en la habitación había un turco o libanés de unos 87 años, medio loco que lo tenían...

Entre penes y tijeras

Un aprendiz de peluquero perseguido por el prejuicio, y un enfermero machazo ( o no tanto claro) que le hace conocer el sexo y el amor.

No sé lo que quiero pero si lo que no quiero. Sé lo que no

quiero pero no lo puedo evitar….No sé lo que tengo pero si

lo que no tengo. Se lo que no tengo porque no lo puedo

comprar

El parlante difundía una canción de Andrés Calamaro, y el sintió que ese artista lo interpretaba muy bien. Fabio Linares sabía bien lo que no quería, pero no lo que quería. Bueno, algunas cosas si sabía. Sabía que le gustaban los colores fuertes, la ropa ceñida al cuerpo, usar el pelo largo hasta ...

Mi historia con Gabriel... 18 años despues

Pasaron 18 largos años sin tener sexo con Gabriel, el amor de mi vida. En este invierno volví a vibrar de pasión en sus brazos y volví a sentir su hombría dentro de mí. De nuevo me hizo su mujer. Goce con su verga removiendo mis entrañas.

MI HISTORIA CON GABRIEL …….18 AÑOS DESPUES

Pasaron 18 largos años sin tener sexo con Gabriel, el amor de mi vida. En este invierno volví a vibrar de pasión en sus brazos y volví a sentir su hombría dentro de mí. De nuevo me hizo su mujer. Goce con su verga removiendo mis entrañas.

I.

Los dos estábamos desnudos, sólo se escudaban nuestros gemidos en la habitación, éramos dos seres que se amaban, sólo éramos dos amantes que se reencontraban después de 18 años. El me dijo – chúpamela- yo...

Habitación compartida (completo)

Por un error "cybernético", llegó la mitad del relato. Ahora va completo. (espero)

"Al fin.." me dije, cuando me tiré sobre la cama, todavía con gotas de la ducha sobre mi cuerpo.

Hacía calor. Venía cansado de viajar. No podía conseguir hospedaje... y la única habitación disponible en este último hotel...era para tres... Me hicieron un "descuento", pero me la cobraron como doble. Pero tendría una "cama grande" para despatarrarme a mi gusto.

El botones fue muy amable, me enseñó cómo manejar el control remoto (y con un guiño, cómo acceder a los canales codificados), me preg...

Tren de cercanías

Tendría 19 años, y en esa época volvía a casa con los primeros trenes del día, al subir al tren me dirigí al final del vagón, donde solo había un chico que parecía mas joven que yo, le miré sin cortarme mientras me sentaba en mi asiento.

Tren de cercanías Tendría 19 años, y en esa época tras acabar la noche de marcha, volvía a casa con los primeros trenes del día. Normalmente iba acompañado de colegas, pero no siempre, y en ese día era uno de los que iba solo.

Al subir al tren me dirigí al final del vagón, donde solo había un chico que parecía mas joven que yo. Al acercarme a donde me iba a sentar, que era a la misma altura de donde estaba el chico, vi que él se sobaba el paquete, y yo le miré sin cortarme mientras me sentaba en...

Amar sin medida

La medida del amor es amar sin medidas. Esta historia está dedicada a ti y a todos los que aman.

La medida del amor es amar sin medidas

Esta historia está dedicada a ti y a todos los que aman

Cuando me fui a estudiar, tuve que trasladarme de mi lugar de origen a la ciudad, me dediqué a buscar alojamiento y checaba todos los anuncios de periódicos en que se ofertaban habitaciones de renta y asistencia para estudiantes. Me dirigí a la más cercana a la Universidad y después de una entrevista, fui aceptado. La casa era pequeña tenía 2 habitaciones divididas por un pequeño patio, una pequeñ...