Volver a Empezar

Les contaré de mi primer aventura como algere viudo maduro y mi despertar al sexo, cuando conocí a Rafael en un gimnasio. Despacio la amistad nos llevó a coger como locos en la piscina de mi casa.

Volver a Empezar

A veces la vida nos lleva por caminos que nosotros pensamos "¡pero esto no lo he elegido yo!, ¿cómo llegué hasta aquí?" ¡Mentira! Solamente en muy contadas ocasiones no tenemos oportunidad de elegir, casi siempre nosotros vemos por donde queremos pasar y, como se dice en buen chapín, nos matamos con nuestra propia mano. Ya sea por decisiones reflexionadas o por simple negligencia, notros trazamos nuestro camino.

Me llamo Enrique Augusto Estrada, pero todos me dicen Tito...

Una visita inocente

Una visita inocente que se volvio algo caliente entre mi amigo Tito y yo.

Hola, ¿Cómo están todos? Espero que bien…Este es un relato verdadero de una experiencia que tuve cuando tenía 18 años, ahora tengo 20. Yo a esta edad sabía que me gustaban las mujeres, ya había tenido varias novias, pero había algo en los hombres que me gustaba, estaba asustado, no solo por lo que sentía, ya que no sabia si mis padres aceptarían que también me gustaran los hombres.

Yo era el típico adolescente, salía con mis amigos al cine, escuchaba música por horas y no me preocupaban mis cali...

Jóvenes vemos, largas vergas no sabemos

Con menosprecio, vi la entrada a los urinarios de un chavito flacucho, sin las medidas apropiadas, sin embargo, me dio una lección de placer y dolor que todavía recuerdo.

¡ Jóvenes vemos, largas vergas no sabemos !

En las pasadas semanas, mi trabajo ha sido muy agotador (y en cierta forma, placentero), ya que hemos estado recibido muchos grupos de personas que vienen a realizar trabajo voluntario para la organización para la cuál trabajo. La mayor parte de ellos, son hombres en plena adolescencia, qué al verlos trabajar sudorosos, en a veces, pantalones cortos, con sus blancas y fuertes piernas, minadas de oscuros vellos, hacen que delire de caliente deseo. ...

A través de Sudamérica (2)

Segunda parte de la historia de los camioneros, aquí se agrega a la fiesta David. Muchas gracias por las criticas planteadas.

Segunda Parte:

Esperad que voy a meterme con vosotros dijo David, que aquí puede verme alguien.

Ágilmente saltó por encima de los asientos hasta la colchoneta y tuvimos que apretujarnos en la semi-oscuridad pues Tomás y David eran dos tipos enormes, que casi llenaban ellos dos solos la cabina. David se desnudó rápidamente y yo aluciné, tenía la tula más gigante que yo había visto en mi vida. Francamente no creía que existieran cosas así, debía medir unos 23 cm. y era casi tan gorda c...

Con su futuro suegro

Daniel siempre se ha llevado muy bien con Ricardo, el padre de su prometida, pero en aquella excursión a la montaña ocurrirá lo inesperado.

Con su futuro suegro

Daniel es un hombre de 25 años, de 1.80m de estatura, una piel blanca como la leche, tapizada de vellos en los brazos y en sus fuertes piernas (las cuales están muy antojables gracias a que esta en un equipo de fútbol), además de unos ojos verde oscuro y un cabello negro y abundante, y una barba espesa alrededor de sus gruesos y rosaditos labios.

Esta comprometido con Margarita de 23, su novia desde hace varios años, a la cual considera como "la mas buenota" de las...

Me quedé otro rato en el cine porno

Como no quedé satisfecho con lo que me había sucedido en el Cine Porno me quedé un rato más. Acá les cuento como en la oscuridad agarré una pija, tiré de ella hasta que saqué de allí al dueño de esa arma y me lo llevé al reservado.

ME QUEDÉ OTRO RATO EN EL CINE PORNO

Después que el muchacho me había chupado el culo acabó en la boca del sesentón se fue y no lo volví a ver, ese señor quería charla pero yo no tenía ganas de escuchar sus desventuras me despedí de él y me fui a otra sala de ese cien porno que ya conté en el relato "OTRA AVENTURA EN UN CINE PORNO".

Hoy quiero contar lo que sucedió después que abandoné ese reservado en el cual gocé a medias porque el sesentón se había hecho penetrar por tantas vergas...

Campo de perforación

Pasar la noche en un campo petrolero me trajo más satisfacción de lo esperado.

Hace años, recién empleado por una compañía petrolera, mi labor trascurría en las oficinas de la ciudad. Mal acostumbrado a las comodidades urbanas, vi con muy mala cara la primera vez que me enviaron al campo, el cual quedaba muy retirado, razón por la cual tendría que pasar una noche allá.

Del personal de campo sólo conocía a William, un moreno alto de origen trinitario, muy simpático, que había ido varias veces a la oficina donde yo generalmente lo atendía, orientaba e incluso lo acompañaba a...

Un hombre

Yo era un adolescente orgulloso, él un hombre dispuesto a bajarme los humos (y otras cosas)...

Fumo y vuelo por el espacio adolescente que siempre está al acecho. Lo veo como era, sus piernas gruesas en los múslos, su cadera ancha y potente, la espalda cargada sobre hombros redondeados, pecho marcado y torso grueso, sin cintura. Es imperfecto y me encanta. Un macho no se hace en gimnasios, se talla como roca golpeada por el mar de la vida. Ahí se hacen manos grandes y pesadas, antebrazos fuertes, biceps tubulares; ahí la cara se hace ruda, de hombre de verdad.

Así como puedo verlo a él, p...

Me transformo a los 18 años (2)

Mi vida se fue transformando con el amor de un hombre mayor en lo que me convertí, historia real de amor, drama y pasion.

Eduardo = Azul

Yo = Rojo

Para comprender mejor esta historia, les recomiendo leer primero la primera parte.

Desde que Eduardo me recogió, mi vida cambió drásticamente, pero el amanecer de este día yo estaba muy confundido, me gustaba estar con él, sus caricias, el sentir que mi cuerpo de 18 años despertara en el deseo de poseerlo me excitaba pero a la vez me confundía, yo sentía en él la imagen de un héroe, de un padre o algo por el...

A través de Sudamérica (1)

Como un viaje puede cambiar a un joven heterosexual que termina siendo dominado por dos magnificos camioneros. Primera Parte.

A través de Sudamérica: (Primera Parte)

Me llamo Diego y el verano que cumplí 18 años me otorgaron una beca para estudiar arte durante esos meses en Buenos Aires. Un primo que trabaja en una compañía internacional de transportes, me consiguió un viaje desde Santiago hasta Montevideo gratis a cambio de hacerle compañía al conductor. Yo le avisé que no sabía conducir camiones pero no hacía falta, el trato era solo acompañarlo, pues allá él encontraría a otro colega con el que regresaría a Chile en...