Preñado por mi macho
Pedro, quiero que me folles a pelo, quiero que eches tu leche en mi culo.
Mi primera vez con Pedro había sido todo un descubrimiento, por fin había cumplido con mi fetiche erótico, un oso maduro me había metido su polla y yo había alcanzado el éxtasis, había descubierto lo puta que era. Inicié una especie de relación de follamigo con él, tuvimos más encuentros y acabó llevándome a su casa, yo en ningún momento pensé en iniciar un romance pero de momento me iba bien, él follaba como un semental y yo tenía el culo satisfecho, decidí que tenía que cumplir otro fetiche.
- ¿Pedr...