Zeks (05)

¿Qué ocurre si tu hermano se entera de lo tuyo con su mejor amigo?.

Hola otra vez. He aquí otro capítulo de mi vida. Quiero daros las gracias a todos por vuestro apoyo y por vuestras cartas.

Para los que no recuerdan el anterior relato les pondré un poco al corriente. Después de cortar con Santi, mi amante, decidí dar una vuelta y finalmente mi hermano me llevó a casa.

Recibí llamadas de Santi toda la semana en mi móvil y para evitarlo lo apagué y decidí dejarlo así. Un acto cobarde, sí, pero en esos momentos no tenía ganas de hacerme el fuerte. Principalme...

Pisa el acelerador (06)

El casi cuarenton le da la vuelta a la tortilla dominando y humillando al diecisieteañero, para que este se desquite haciendole beber su semen.

Llegué al bar y sólo había un matrimonio tomando café. Debían ser amigos del dueño por que les daba conversación. Pedí un cubata y hojeé el periódico. Ese bar tan triste en muchos aspectos tenía sus ventajas. Siempre tenía cuatro periódicos dos nacionales y dos deportivos. Yo durante la mañana no tenía tiempo a leer, por eso me gustaba ir después de comer.

Aunque hacía unos días que no iba por los diarios sino por ver que nuevas perrerías me haría K. El matrimonio se marchó y me quedé sólo. El día a...

Pisa el acelerador (05)

Continuan las historias de bar de un casi cuarenton que se calienta con diecisieteañeros. Despues de probar la saliva hoy da un paso más allá bebiendo mocos.

Llegué pronto al bar y como de costumbre, sólo estaba el dueño. Me atendió y sé fue a sus telenovelas. Bebí de mi cubata mientras pensaba como actuar frente a K esa tarde. Había tenido una mañana muy intensa, con reuniones y conferencias internacionales, y no me había dado tiempo a planear una estrategia. No estoy acostumbrado a esperar a que las cosas sucedan, me gusta hacer que pasen las cosas que deseo. Hasta ahora así había actuado con K. Lo picaba hasta desear vengarse y luego le facilitaba una f...

La escultura

De los sentimientos de un pintor mientras pinta a su modelo desnudo.

La habitación estaba iluminada por la tenue luz del ocaso y por un proyector. El modelo llegó a la hora fijada y, sin más formalidades que un saludo, le dije dónde debía situarse. Por el titubeo de sus pasos noté su falta de experiencia.

-¿Has posado antes? –le pregunté mientras colocaba el lienzo.

-Lo cierto es que no. Creo que puede ser bonito...

Sin decir nada más comenzó a desnudarse. Pese a su inexperiencia lo hizo con lentitud, con encanto. Cuando lo miré quedé sorprendido de su...

Cobrando antiguos rencores (I)

Un nuevo compañero de trabajo de Manuel es un viejo enemigo de la adolescencia también. Y así se cobran antiguos rencores.

Cobrando antiguos rencores ( I )

Al principio me pareció algo desagradable, pero después me di cuenta que de eso podía sacar provecho.

Era un día como cualquier otro, yo ingresaba a mi oficina y con un café en la mano inicié mis tareas laborales. Ya compenetrado en mi computadora, mi jefe me llama por el conmutador para que vaya a su escritorio. Al llegar no estaba solo, también había un muchacho de estatura mediana, unos 1.66 metros aproximadamente, tez blanca, pelo negro, y unas facci...

Estrenando primo

Disculpen la falta de ortografia pero es que no estoy impuesto a escribir en español.

Esta historia es de cuando yo tenia 12 años y paso durante la fiesta de cumpleañoa de una prima, fuimos a mexico solamente por un fin de semana.

Como en todas las fiestas conoses familiares nuevos pues yo conosi a toda una familia nueva que nisiquiera la avia escuchado mensionar en mi familia.

Ahi es en donde conosi a Juan un primo de 17 que estava bien bueno.

Alto, moreno claro, cuerpo bien trabajado y unos ojos super profundos que te exitavan nadamas con verlos.

Todo comenzo...

Pisa el acelerador (04)

Mismo bar, mismas costumbres, 4º capítulo de la transformación de un hetero, activo, dominante de casi 4 0años en gay, pasivo y sumiso. Gracias a unos diecisitieañeros.

Cómo de costumbre estaba sólo en el bar (el dueño solía estar en la cocina viendo sus culebrones en un pequeño televisor y en la del local ponia vídeos músicales como le reclamaban los chavales que formaban el grueso de su clientela). Eran las 15 y durante un par de horas no vino nadie (nadie interesante para mí claro). X (mi adorado deportista) tiene vacaciones en el gym y se pasa todo el dia en la playa o jugando al futbol para quemar toda esa energía que tiene (la energía que hizo que me corriera d...

Por fin probe una verga

La primera vez que probe una verga, en la noche con mi hermano.

Bueno soy del DF y actualmente tengo 19 años, pero lo que voy a contar me sucedió cuando tenia 15, bueno como todo chavo empezaba a desenvolver mi sexualidad y conocer todo lo referente al sexo, comencé con cosas normales (hombre-mujer) pero después de muchas fotos y videos me excitaba demasiado la cara de las mujeres al devorarse una verga, y no me podía sacar de la mente esa duda: que sabor tiene que se sentirá. Hasta que por fin me decidí a buscar esa experiencia . Lo único malo es que no sabio con...

Pisa el acelerador (03)

En un bar, un diecisiteañero putea a hetero de treinta y pico, que se excita cada vez más. Dudando de su verdadera sexualidad.

Otra vez estaba sólo en el bar, en mi lugar favorito de la barra esperando que viniera alguién. Llegó K y como tenía por costumbre se puso a mi lado y apoyó su zapa en mi bota, una vez más eso produjo una reacción de muelle en mi polla, ya sólo verlo me ponía cachondo esperando el momento en que empezaría a putearme, pero cuando me pisaba, me empalmaba y descapullaba.

Fingí no darme cuenta de que me pisaba, lo saludé e invite a una cerveza. Aproveché para mirar para mi bota y ver una deportiva ni...

Un buen tercero

Mucho tiempo fuimos dos unidos por el placer, pero cuando llegó el tercero... fue un buen tercero.

Hace algunos años vivía yo en pareja con una persona de muy buen porte, de caballerosos modales y dueño de una capacidad única para gozar y hacer gozar el acto sexual. Cada palabra suya iba implícita a una caricia sensual, el roce de sus labios, el calor de su piel, la vehemencia de sus comentarios sobre la entrega corporal me hacían vivir plena y satisfactoriamente cada noche, después de arduas horas de trabajo.

Habitualmente yo llegaba a casa antes que él, me daba un confortante baño, vestía s...