Dr. Ramírez
Un macho cabrío descubre los placeres que puede dar un hombre al asistir a una consulta médica.
Esa misma mañana me percaté de que tenía un lunar extraño en mi miembro viril. Ocurrió cuando me estaba bañando, y yo soy de los hombres que no pueden empezar el día sin una buena paja matinal. Y así, en mi ducha, sentado en el suelo con el agua golpeando mi cuerpo, frotándome desesperadamente, acabé derramando mi espeso gran caudal de semen sobre mis piernas, claro que el desagüe se encargó del resto. Al limpiar al " amigo" noté la mancha que me preocupó y en ese mismo momento decidí acudir a un derm...