Acho en la pampa 2

Sigue la vida de acho en la soledad de la pampa...

ACHO EN LA PAMPA 2

Cuando Acho despertó, aún le corría un hilo de leche que le había dejado depositado en un último polvo el soldado Nicasio.

Había partido de madrugada antes de la salida del sol, prometiéndole volver. Esos siete días en que habían convivido, no hubo un solo día en que no se lo cogiera dos o tres veces en cualquier parte de la casa.

Sintió el ruido de cascos de caballos. Los golpes en la puerta y un vocerío importante.

Estaba desnudo así que se colocó su camisón d...

Habitación 323

Una de la mejores habitaciones de uno de los mejores hoteles de la ciudad. Dos jóvenes turistas que vienen a relajarse. Muchas copas de vino de por medio. Un recepcionista dispuesto a todo. Los ingredientes perfectos para una gran noche. Uno de esos relatos que no se olvidan fácilmente.

Hoy está siendo un día bastante agotador. No han dejado de pasar turistas a lo largo de todo el día haciendo preguntas estúpidas. Está siendo una de las temporadas turísticas más numerosas de los últimos años y trabajadores como yo lo notamos muchísimo. Gracias a mis compañeros las jornadas se pasan más rápidas. Lena, una chica alemana, la ultima en incorporarse. Tiene 23 años y todos la miran a ella. Me encanta ver en la cara de los que esperan cómo desean que se quede libre para que sea ella quien les ati...

Un polvo remember con mi ex

Acepto la proposición de mi ex para disfrutar como hacía antes

Hacía tiempo que Ángel y yo habíamos cortado. Yo de hecho había tenido un novio posterior con el que había estado casi un año, pero eso es otra historia. Tampoco se puede decir que Ángel y yo hubiésemos tenido una relación real. Fueron 4 meses muy intensos, en los que él lo daba todo y yo realmente me dejaba querer. Pero no funcionábamos bien como pareja, sobre todo porque yo no daba, ni quería dar lo suficiente. Lo que pasa es que tenia un rabo literalmente descomunal que utilizaba como no nunca he visto. ...

Capitulo 61: dadores y recibidores

En una isla llena de muchachos unos sólo pensaban en follar y otros en ser follados (capitulo final de la saga de 60 episodios aquí publicados)

En ‘La Isla’ estaba todo predeterminado. Los chicos del clan de los ‘dadores’ habían sido programados para tener siempre ganas de follar. Recibían un exceso de testosterona (a través de alimentación, inyecciones, bebida) para que sólo pensasen en descargar analmente su semen en el interior de otros muchachos: ‘los recibidores’, que carecían o tenían una deficiencia de este líquido vital y sólo pensaban en ser follados.

Los recibidores se creían que eran los privilegiados, y que conseguían engañar a lo...

Albañil y Follador

Me gusta sentir un cuerpo de hombre gordo y sudoroso a mi lado

Me llamo Anselmo y tengo 57 años. Soy bajito y gordo 1,67 y 100 kilos de peso, llevo el pelo rapado en la cabeza y mi cuerpo es velludo y fuerte con una barriga dura y fuerte unas buenas piernas fuertes por muchos años de ciclismo y unos brazos fuertes debido a mi trabajo de obrero de la construcción. Pero de lo que mas orgulloso me siento es de los atributos sexuales que tengo, una polla gorda y no muy larga y unos huevos grandes, redondos y peludos.

Estoy casado con una preciosa mujer bajita y gordi...

El tutor 30

Una cena muy extraña, el encuentro de un tutor y su futuro estudiante, la incertidumbre de un hombre y una curiosa fiesta, son el prólogo del verdadero show...

El tutor 30

¿C-cómo puede mostrar su cuerpo lleno de cicatrices tan fácilmente?

Brandon...

El mundo daba mil y una vueltas, mientras sonaban sin parar las voces de muchos hombres apostando y animándolo a lograrlo, o pidiendo que perdiera.

Pero por encima de todo eso, los relinchos furiosos del salvaje caballo debajo de él lo superaba todo.

El mundo subía y bajaba, daba vueltas y se estremecía, incluso cuando su estómago parecía chocar contra sus constillas y su abdome...

El tutor 29

En la vida, la mayoría de las veces,las personas no se dan cuenta que, el peor enemigo del hombre, es él mismo...

El tutor 29

Porque entre él y yo, por más que queramos, nunca habrá un final feliz.

Caleb...

El silencio llenó la habitación por un par de minutos, en los cuales, el rostro de Caleb se tornaba más y más rojo según el tiempo pasaba debido a los nervios y a la vergüenza ya que Bryan solo lo observaba, todavía perplejo, al punto de que la erección de ambos se había bajado.

Caleb se balanceó casi imperceptiblemente entre sus rodillas.

—¿N-no deseas hacerlo? —dijo algo ner...

Desvirgado por la fuerza. (Mejorado)

Un soldado es engañado y follado por dos hombres. Cambiando con ello el curso de la vida de aquel muchacho.

Aquel polvo sobre la alfombra del salón había sido estupendo, no era la primera vez que mi amigo y yo follábamos en su casa mientras su mujer estaba en el trabajo.

Ahora, sentados frente a la chimenea contemplábamos el fuego saboreando una copa de ron.

—Me gustaría contarte algo. —Dijo mi amigo. —¿Nunca te has preguntado cuando fue la primera vez que follé con otro hombre?

—Pues es verdad que siento curiosidad, yo ya te conté como fue mi primera vez, no sé si lo recordaras, fue una experie...

El maduro generoso

Es la historia de un chico que conoce a un maduro muy muy generoso

Una mañana de nubes negras, me aventure a dar mi paseo matutino, la verdad, es que ni los abuelos que siempre me cruzaba estaban por la calle…

En el bar, los de siempre… como hacia buena temperatura me senté en la terraza, hasta que un rayo solitario dio paso a un chaparrón que me obligo a recoger rápido mis cosas y meterme dentro.

Con todas las mesas ocupadas, miraba de un lado a otro sin esperanza, hasta que un señor mayor que estaba solo y que había visto lo que pasaba, muy educadamente, me i...

Detrás del extremo (9. El secreto de Aday)

Estaba, literalmente, siendo abrazado por un hombre desnudo, con su polla erecta —al igual que la mía— y con su cuerpo desprendiendo un penetrante olor a semen recién escupido.

Aday. Ese nombre resonaba en mi cabeza cada vez que no pensaba en nada. Y cuando eso sucedía, no me molestaba en ocupar mi mente. Me sentía cómodo, quizás demasiado; tanto que a veces temía que en algún momento viniera un golpe que nunca se producía.

Aquella sensación era nueva para mí, y me descubrí más de una vez comparándola con las veces en que era Juancho quien me venía a la cabeza. Con Juancho mi cuerpo se volvía un temblor, mi corazón me golpeaba el esternón hasta casi reventar y mi mente se nu...