Dos por uno

Cuando las clases acaban y el verano comienza, los jóvenes respiran la libertad y destruyen sus ataduras. Una época de calor y de disfrute que les otorga tiempo para conocer nuevas experiencias y para conocer nueva gente, en especial si son vecinos que se acaban de mudar al pueblo...

El timbre de la campana de clase marcando el final de las clases reverberó por todo el instituto. Como un embalse al que han abierto las compuertas, un torrente de niños empezó a inundar los pasillos y las puertas, creando un río revuelto que empezó a fluir hacia la salida. Todos estaban impacientes por salir y respirar por fin la libertad, pues esa campana no solo marcaba el fin de las clases; también representaba el comienzo de las vacaciones de verano.

Para Ángel, aquello también representaba el fi...

Despedida de soltero

Mi prima mayor se casa, y su futuro marido me invita a su despedida.

Hola chicos. Después de un descanso tras las cinco partes de Vacaciones en familia, donde cuento cómo mi tío y yo nos volvemos más cercanos (si no la habeis leido id a hacerlo), os traigo otra historia.

Esta es una de mis experiencias favoritas y espero que os guste. No dudéis en dejarme vuestros comentarios y hablarme por correo. Me encanta que me digáis lo cachondos que os ponéis con mis relatos ;)

!Gracias!


Mi prima mayor, Laura, tenía 24 años y dos hijos. L...

Vendito tirón II

Cuando pensaba que ya tenía los músculos bien estirados, mi entrenador me sorprende!!!

Tras el cachete que le di en el culo, me dirigí a la ducha, las duchas son individuales, con puertas de cristal, que aunque son de estas nubladas, desde fuera se ve perfectamente la siluete de una forma muy nítida.

Me puse bajo el chorro de agua para recuperarme y disfrutar del agua caer sobre mi cuerpo, tan relajado estaba que no me di cuenta que habían abierto la puerta y entrado en la ducha hasta que note un cuerpo pegarse al mío por detrás.

Adrián me cogió por los costados, rodeando mi cuerp...

¡Maricón No!!... simplemente heteroflexible (II)

Conversando con su padre, me quedé sorprendido cuando este paso de la charla a sobarme la entrepierna, viéndome atónito… quise aportarle la mano, soltándole… “Pare coño… pare, esto no está bien que ahí está su hija”.

¡Maricón No!!... simplemente heteroflexible (II)

Mi relato… uno más, tan verídico como tantos, cuya lectura da morbo y sexo, donde a veces relato experiencias naturales, como en otras me decido a contarlas y haceros participe. Hoy os contaré una vivencia más mía, una experiencia más de este heterocurioso, una experiencia ocurrida en el transcurso de mi día a día… una más de mi vida.

Aclarar algunos comentarios, pues muchos son los que me dicen claramente que de heterocurioso o heteroflexible...

Los calzoncillos sucios del militar (2ª parte)

El sonido de la puerta al cerrar me sacó inmediatamente de un estado de excitación que jamás había conocido a mis 18 años. ¿Habría vuelto el militar?

El sonido de la puerta al cerrar me sacó inmediatamente de un estado de excitación que jamás había conocido a mis 18 años. Primero pensé en qué lo más probable sería que fuera mi hermano, ya que el militar, se suponía, estaba fuera en esos días. Por otro lado, me parecía demasiado pronto, hacía poco tiempo que mi hermano se había marchado. En cualquiera de los dos casos, tenía que devolver los calzoncillos a su sitio antes de que me pillaran con ellos.

En esa mezcla de sentimientos, me vestí como pude...

La primera vez de Guillermo

Tu entrenador quiere romperte el culo (parte 6 de 6)

La historia hasta ahora: Guillermo cuenta como en su juventud en compañía de su compañero de equipo de Rugby, Arturo y su entrenador, Javier, fueron a un lujoso chalet de Torremolinos, propiedad de un amigo de su entrenador. Allí tienen sexo a cuatro bandas en la piscina de la vivienda. Por la noche, tras deslumbrarlos con todo tipo de lujos , los llevan a cenar a un restaurante gay en el Pueblo Blanco, para después más tarde llevarlos a los bares de ambiente.

De vuelta a casa, Arturo pasa la no...

¡Maricón No!!... simplemente heterocurioso (I)

Ver como ese viejo me mira con lujuria y deseo, pasándose la lengua por el contorno de sus labios, humedeciéndolo al tiempo que siento como presiona fuertemente mi tronco, deslizando su mano a lo largo… uuummm!!.

**Título:

¡Maricón No!!... simplemente heterocurioso (I)**

Mi relato… uno más, tan verídico como tantos, cuya lectura da morbo y sexo, donde a veces relato experiencias naturales, como en otras me decido a contarlas y haceros participe. Hoy os contaré una vivencia más mía, una experiencia más de este heterocurioso, una experiencia ocurrida en el transcurso de mi día a día… una más de mi vida.

Debo comenzar por los comentarios dirigidos hacia mi persona, pues muchos son los que me dicen clarame...

Mi primer partido de futbito

Mi primer partido de futbito en la universidad de mostró lo mucho que me atraían los chicos en vez de las chicas.

Tengo 18 años y vengo de un pueblo de la España profunda. Por ello no he tenido mucho contacto sexual, más allá de tocar alguna teta de alguna chica por encima de la blusa.

Al terminar el bachillerato convencí a mis padres para poder ir a la universidad a estudiar informática a la capital.

Al poco tiempo de empezar a estudiar hice buenas migas con Juanjo. Es un chico alegre, más alto que yo, que dicho sea de paso soy un poco tapón, y con un buen cuerpo.

Según me cuenta va a nadar todos los...

Mi padre ejecutivo (6)

Mi padre es un alto ejecutivo y yo un chaval con una gran atracción por los hombres vestidos de traje y corbata

Continuación de "Mi padre ejecutivo", recomiendo leer el primer relato para no perderos nada la historia.

Perdón por no haber escrito en mucho tiempo, he estado muy ocupado y no he podido dedicar mucho tiempo a escribir, aquí os traigo la continuación de la historia, pronto subiré otras historias centradas más en los "juegos" que hacemos mi padre y yo.


Cuando nos despertamos al día siguiente solo tenía gana...

Detrás del extremo (6. Un volcán de semen)

Juancho ya no me desafiaba con la mirada; ahora sus ojos se dirigían a mí en tono de súplica.

Habían pasado tres meses desde el último encuentro contra el Tijarafe. Entre clases, exámenes y algunos ratitos con amigos se iban sucediendo velozmente los partidos de liga, y yo alternaba entre mi puesto natural de defensa y mi nuevo rol de extremo zurdo. Lo que no evolucionaba en mi cabeza era mi obsesión con Juancho, que se manifestaba en forma de ensoñación sexual dispuesta a abordarme en las situaciones más inoportunas.

Un día, por ejemplo, su recuerdo me atropelló mientras hablaba con Alika sob...