Castigo por bajar las calificaciones (v)
Las mil y una noches...
Llegué al cuarto, y ahí esperé a Assim a que saliera del baño, estaba acostado en la cama, cubierto apenas por una sábana, y sin nada más que cubriera mi piel. Había colgado la toalla de baño en una ventana para que se fuera secando con la brisa. Mientras, recordé dónde Papá había dejado los “juguetes” y eché mano de uno de ellos… lo lubriqué, coloqué lubricante en mi culito, y lo introduje completamente, era uno de los expansores anales, esos con forma como de pera, negros, delgados en la punta, pero que a...