De Gibraltar a Barcelona (BbC Onfire II)

Orgía, trío, morbo, salidez y porque no también un poco de frustración acompañaron mi periplo en BlablaCar por Andalucía.

Perdón a todos por el megaretraso en seguir publicando. Espero ser mas constante en esta nueva temporada de publicaciones. Un abrazo!

El despertador de mi móvil sonaba sin descanso, introduje su estridente sonido en el sueño que estaba teniendo por ello tardé más de la cuenta en apagarlo.

Me desperecé pesadamente y me sonreí pensando en los polvazos que me había metido el jovencito Joaquín esa madrugada…

Etapa 3. Gibraltar

Me levanté con un salto de la cama y corrí a la ducha. Eran y...

Vendió tirón

Me da un tirón en la pierna y el monitor se ofrece a ayudarme.

Buenas, después de muchos años leyendo lo que otros escriben, me decido a escribir yo, espero que guste, me llamo Dante y tengo 36 años, soy de una pequeña capital de provincia del norte de España y desde hace algo más de un año residente en Madrid.

Como se suele empezar voy hacer una pequeña descripción, mido 183, 83 kg (la pandemia ha hecho estragos pero también es parte de la protagonista del relato) espalda ancha producto de los años de nadador semiprofesional, complexión normal, no conservo el cu...

¡La encerrona, por guarra!

Así empezó todo, con aquella riquísima encerrona donde quedar para follar se puede convertir en el principio de una carrera. Relato basado en un hecho real y contado por un amigo.

La notificación me había llegado al móvil hacía un rato. Era Edu. Estaba en el trabajo y no llevaba el móvil encima, pero en el descanso lo  pude ver.

-¿Quieres polla de nuevo? –Me ponía en el mensaje, y a continuación una foto de un buen rabo con semen chorreando desde la punta hasta la base-.

El chico que me escribía a través de la app me había follado hacía sólo tres días. Habíamos estado hablando y me había convencido para que fuera a su casa. Allí nos vimos, y nos gustamos al rato de estar...

Mi primer hombre (II). A la segunda va la vencida.

Esta vez no no interrumpen y por fin me desvirgan. Ademas empiezo a conocer algo nuevo de mi.

Gracias por los comentarios!! Os escribo aquí la segunda parte con Paco, despues de la interrupcion que sufrimos y lo cachondo que me dejo... Os recomiendo leer la primera parte (https://www.todorelatos.com/relato/166727/)

Para empezar, me voy a describir otra vez. Me llamo Mikel, y tengo 26 años, aunque esto que os voy a contar pasó hace 2. Vivo solo en una ciudad del norte de España. Soy un chico gordito, mido 1,72 y peso 95kg, ademas de tener vello por el pecho, las piernas y el culo. Mi polla es n...

Una granja muy caliente (Parte 14)

Un nuevo capítulo de en la historia de Carlitos en la granja de Donato

  • ¡Vamos baja del coche!

  • No por favor, haré lo que sea necesario, pero no me abandones. No me dejes aquí en mitad del campo.

  • ¡Ya está bien! ¡Así aprenderán también los demás lo que les espera si no cumplen con las deudas!

  • Por favor, se lo pagaré en seguida. Solo necesito unas semanas. No me dejéis aquí.

Mohamed trataba entre sollozos de que su patrón se arrepintiera. Llevaba apenas 7 meses en España desde que llegara de Senegal y no podía escapar de las redes de las mafias. Des...

El repartidor a domicilio II

Vuelvo a quedar con el repartidor para jugar con nuestros suspensorios. De activo y de pasivo para una noche llena de pasión y de lefa.

Después de la follada con el repartidor, me quedé saciado de sexo. Pero a los pocos días ya tenía ganas otra vez. Ver el suspensorio que me había comprado y había estrenado ese mismo día con el chico, era un recordatorio del gran polvo que fue. Con ganas de follar, abrí una app para quedar con chicos pero solo conseguí calentarme más. No encontraba a nadie ideal, así que como me había dado el número de teléfono, decidí abrir al repartidor. Héctor, así se llamaba, no me contestó hasta al cabo de unas cuantas...

Me dejo follar por un vagabundo (02)

Repito con el vagabundo y voy a una fiesta de cumpleaños en la que yo soy el regalo.

Hola, soy Mario, tengo 18 años, mido 1,64, y peso 60kg. Desde siempre he aparentando menos edad de la que tengo, incluso ahora aparento tener menos.

Hoy os seguiré contando mi historia con los vagabundos, espero que os guste.

Habían pasado ya varios días desde que me habia follado aquel vagabundo, no podía quitarmelo de la cabeza, cada vez que lo recordaba tenía una erección, por lo que fui a buscarle para que me follase otra vez.

Volvi a la tienda donde estaba aquella noche, no habí...

Me dejo follar por un vagabundo (03)

Los 3 vagabundos pasan la noche en mi casa, y el Lunes conozco a un nuevo amigo, que me llevará a cumplir una fantasía.

Hola, soy Mario, tengo 18 años, mido 1,64, y peso 60kg. Desde siempre he aparentando menos edad de la que tengo, incluso ahora aparento tener menos.

Saul me está llamando, se lo cojo justo al salir de la ducha.

-Dime Saul.

-Ya se ha acabado la fiesta, solo quedamos yo, Andres y Eric, ¿sigue en pie lo de tu casa?.

-Si, venir.

Le doy mi dirección y tardan un rato en llegar, eran casi las 6 de la mañana.

Llaman a la puerta y voy a abrirles, son ellos claro.

...

Luchas venezolanas: (Capitulo. IV)

Valentin halla la cura para su dolor

“La miel para las heridas”

Los días transcurrieron, y me volví otro joven hombre, me sentía más decidido, con seguridad en mi interior, no temía las represalias de Armando, daría todo por ser libre, aun si ello me costara mi propia vida; en mi mente comenzó a desarrollarse la tenue y sugerente idea de huir de aquel lugar; estaba imaginándome en mis excéntricas ideas, trabajar como un portavoz en contra de la violencia, la desigualdad y la opresión social. Finalicé mi tiempo de entrenamiento, así...

Dos Kinkis de clase me usan y me follan la boca

Aitor me llama para ir a su casa a hacerle una mamada. Pero lo que no sabía es la sorpresa que me iba a encontrar allí.

Después de probar su polla no me podía quitar a Yeray de la cabeza. En clase me era inevitable mirarle e imaginar cómo me follaba. Desde que le comí aquel pollón en el baño, mientras fumaba, lo único que había hecho fue comérsela a Miguel en la biblioteca, como siempre hacíamos. Pero incluso, mientras se la mamaba a Miguel, no podía dejar de pensar en Yeray. Además, él solo se había bajado los pantalones lo justo para poder trabajarle su pene y yo quería verle desnudo entero; ya que cuando llevaba camisa de...