El timbrazo
No es infidelidad si tu pareja está de acuerdo.
—Pues no sé qué más contarte. Creo que ya estamos al día, y estoy reventado.
—Oh, no, cariño —respondió con una sonrisa—. Reventado es como te iba a dejar si durmieras aquí.
—Uy, uy, uy, que tiene ganas de guerra el muchacho —se le notaba en el tono de voz que le había hecho gracia, pero también que se había excitado.
—Todos los días, cielo; todos los puñeteros días.
—Este finde te daré lo tuyo y lo de tus primos, no te preocupes. —El timbre del portero retumbó en el silencio noctur...