Iba para casa y encuentro a Tino mi viejo vecino.

Que hijo de puta, el cabrón no perdía ocasión. Me giré hacia él, y con una sonrisa maquiavélica, llevé mi mano a su entrepierna, le agarré el paquete diciéndole, si quieres puedes secarme tú.

Recuerdo que era viernes, había ido al centro de la ciudad con la idea no solo de pasarlo bien, si no que además esperaba poder encontrar alguien con quien follar, y mi gozo en un pozo, a eso de las 2 de la madrugada, volvía para casa, mojado por la lluvia que estaba cayendo, y medio colocado. Y lo peor, es que llevaba unas tremendas ganas de follar, pues tal y como se había puesto el día, apenas había gente por la calle y tal y como me encontraba, había decidido irme a dormir a mi casa, ya bajaría al día s...

Trabajándome el pan de cada día

Ahora debía de ser yo quien marcara la penetración… uuuffff!!, moviéndome encima de él, mientras que este me tomaba de mis caderas o le daba por tirar de mis tetillas… uuummm!!.

Trabajándome el pan de cada día

Yo soy de esos que opinan que, si no encontramos nada, debemos de buscar situaciones nuevas, demostrando nuestra sexualidad de forma natural. Pues el placer no tiene medida, no se trata solo de fantasear o morbosear, sino de hacerlas realidad en la manera de lo posible. Debiendo de disfrutarlo al máximo, disfrutando el proceso del placer, alargándolo si nos gusta. En esta nueva confesión, os hare saber de mis andanzas y pinitos en mi mundo laboral, donde últimamente...

El profesor (Parte 1)

¿Cómo corregir a un alumno rebelde? Si buscan una respuesta correcta, aquí no la encontrarán.

Ese día me había levantado con un humor terrible. Estaba pasando por demasiados problemas y el estrés me estaba superando. Llegar a hacer clases se me estaba haciendo cada vez más difícil, pero intentaba no desahogarme con mis alumnos ya que ellos no tenían ninguna culpa. Era así, hasta que uno en particular me colmó la paciencia. Fue de esa forma que encontré mi desahogo, una manera de descargar todo sin tener que dañar a muchos…

Llevaba dos años como docente y ya me habían dado mi primera jefatu...

Mi vida con los hombres. 4 El profe de la Uni

Continúan mis historias con los hombres

Segundo año de carrera, mi vida iba estupendamente, disfrutaba con unos y con otros, algunos se habían convertido en estables como mi vecino. Pero yo no me ataba con nadie, me gustaba probar cosas nuevas y retos. Por aquel entonces iba a la universidad de mi ciudad, era mi segundo año allí, ya había tenido algunos rollos con compañeros, pero nada relevante que tenga que contar. Por aquel entonces mis ojos se había fijado en uno de los profesores que me daban clases, levantaba en mi cierto morbo. Yo intentab...

Con el amigo de mi padre

Un amigo de mi padre con 65 años me ofrece quedar con él, y tras pensarlo durante varios minutos voy a su casa para llevarme una buena experiencia.

Para los que no me conozcan aún yo soy un chico de casi 19 años, mido 1.75 y peso unos 58kg. Soy delgado y tengo un culito muy bonito y una polla de 17cm.

Esto ocurrió hace unas semanas.

Iba andando por la calle cuando un amigo de mi padre con 65 años, un hombre alto sobre 1 metro 90, el pelo blanco pero abundante y una barba muy larga me ofrece que vaya a su casa para “pasarlo bien”

Le pongo la excusa de que voy a hacer un recado, y le digo que me dé su número y ya le avisaré cuando...

La Granja 6 - Una buena hembra

Se descubre un secreto. Y ocurre lo que se veía venir.

Habían pasado tres meses del nacimiento del nuevo integrante de la familia, era un niño hermoso muy parecido a su padre que había traído mucha más alegría a la casa, todo marchaba de maravilla.

Comenzaba agosto y con él la entrada del invierno, tío Albert andaba un poco extraño, con una expresión de tristeza y preocupación desde que había llegado de su viaje de negocios hace un par de semanas, se había ido mediados de junio y cuando regreso después de un largo mes, su semblante no era el mismo, algo h...

Capitulo 21, shanilo me folla

...los supositorios tienen dos partes... una relajante y otra vigorizante (viagra). Y cuando se pasa el efecto de una actúa la otra. Follar y ser follado: esa es la vida en la Isla

El pene de Shanilo estaba como un mástil. Yo permanecía entre sus piernas con mi pene aún descargando trallazos de lefa dentro de su culo… Tres minutos más tarde cuando el último lefazo fue absorbido por sus intestinos y mi pene fláccido se escurrió fuera de su culete… el ya de por sí grande, grueso y largo pene de Shanilo estaba que no podía más: parecía un garrote de hierro apuntando tieso en lo alto.

«Ahora te vas a enterar« me dijo Shanilo sin saber quién era yo (yo era un hombre de negro, su jefe...

Capitulo 20: follandome a shanilo

Yo era un hombre de negro... y me había dado tanto morbo ver a Shanilo follandose a Gary, que me quise follar a aquel potro salvaje, así que le hice mio con 6 supositorios relajantes que inyecté en su ano a través de un compartimento secreto que activé a distancia, de su tail anal.

Lo había estado viendo todo desde mi puesto de control por videocámara, y la verdad estaba muy empalmado. Ver a Shanilo follarse tan brutalmente a Gary me excitó a tope. Y quise follarme a Shanilo.

Yo era uno de los muchos ‘hombres de negro’ del complejo de la isla. Teníamos mucho poder. No quise dejar pasar la oportunidad… y llevando Shanilo un tail -todos esos dispositivos, al igual que los dildos, tienen dentro supositorios–, no pude dejar pasar mi oportunidad de follarmelo.

Pulsé el botón y...

El Conductor del Bus

En los Autobuses sobre todo en los nocturnos se liga, un polvo rápido, incluidas mamadas en la parte trasera, pero en esta ocasión fue el conductor

Me gusta poco conducir, y desde que vivo en esta localidad Levantina para mis desplazamientos mensuales casi siempre utilizaba transporte público. Como cada mes subía a Barcelona y para ello aunque a veces volaba de Alicante a Barcelona, a menudo utilizaba el servicio nocturno de Alsa Eurobus, asientos más separados y cómodos, y como generalmente viajaba poca gente se podía dormir tranquilamente.

Llevaba varios viajes que coincidía con un conductor, simpático, alto, fuertote de unos 40 años, y que sus...

El pasajero de un tren sin nombre

Cuando amaneció me sentí más puto que el día anterior

1

Fue un día como todos, solo que cuando amaneció me sentí más puto que el día anterior, que no lo era o, al menos, no lo percibía con tanta intensidad.

Por esa época supe obviar las diferencias y marché a cumplir las obligaciones diarias.

No sé si las personas tienen entre sí una conciencia más allá de los límites racionales.

Lo cierto que en esa jornada me sentía más observado que de costumbre por otros vergones que, con sus miradas lascivas, calentaban mis nalgas. Tal vez eran mis...