Dominado por maduro (Parte III: Acciones)
Mi encuentro espontáneo con un maduro desconocido cambia mi vida. Ahora solo pienso en él y estoy listo para entregarme a él.
Cuando llegué a casa no pensaba en nada más que vestirme con la ropita que me había comprado y sentir mi consolador dentro mío. Subí tan rápido como pude a mi habitación y me empecé a quitar la ropa. Estaba sacando la lencería que había comprado y mientras lo hacía fui consciente que desde ese punto ya no habría retorno, que mi vida estaría destinada a someterme a otro hombre y disfrutar de la sensación de servirle y ser poseído por sus deseos más oscuros. Ese raciocinio solo me hizo sentir más exitado pero...