Mario 11 de 22 Vacaciones de verdad
La tenía muy cerca de mi, coloqué la mano bajo sus testículos y los sujeté tirando de ellos, solamente tenía que abrir la boca y aceptar el gordo glande que ya lucía una gota cristalina en la punta.
Me sentía mareado, cansado, pero también deseaba continuar así. Con Robert dentro de mi, sintiendo su pecho amplio pegado a mi espalda, la respiración que se le iba calmando, las caricias que su mano izquierda me hacía en el pecho bajando hasta el abdomen, y su verga abriéndome el culo por poco que se moviera.
-Quiero estar siempre así. -giré la cabeza para mirarle y aprovechó para besarme la boca. Al moverme parte del semen salió de mi culo.
-Ha sido muy bonito Robert, muy tierno como lo has he...