Me abrieron el culo y preñaron en el aseo
Le toqué la entrepierna, sobé su paquete con mi mano, mientras le miraba a los ojos y me acercaba a él, los labios de ambos se quedaron rozando mientras yo sobaba y le palpaba el bulto que tenía en su entrepierna. Dios, si yo estaba con la polla tiesa y dura, el chaval, no estaba menos, menuda
Había ido al centro de la ciudad aquel día, La Coruña, como muchas veces había terminado en el bingo del casino, y por supuesto como casi siempre, había quedado sin dinero, solo me quedaban unas calderillas, suficientes para pillar un taxi y poco más.
Serían algo más de las 3 de la madrugada, cuando iba por los cantones después de haber salido del bingo, al llegar al semáforo, crucé hacia los jardines de Méndez Núñez, a ver si había ambiente y podía echar un palito.
Recorrí todo el contorno de l...