En el barco atracado al muelle, me rompen el culo
Ay maricón, que ganas te tengo. Me decía mientras me iba mordiendo los labios y saboreando mi boca. Me fue dando la vuelta y mientras pegaba su paquete a mi culo y lo restregaba por él, me iba mordiendo la nuca, mientras con sus manos empezaba a desabrocharme el cinturón, luego hizo lo mismo c
Era ya media tarde, cuando iba por el puerto de La Coruña camino a mi casa, después de haber tenido que trabajar aquel sábado. Pero bueno, ahora hasta las 8 de la mañana del lunes, tendría libre.
Al pasar por al lado del bar del puerto, me entraron ganas de beber una cerveza, y es que andaba muerto de sed. Así que sin pensarlo entré y pedí una cerveza, la cual casi la bebí de penalti, por lo que pedí otra más, y cuando ya había pagado ambas cervezas y estando ya casi terminada esta segunda cerveza, el...