Mis nuevas aventuras (3)
Como Marian logó su cometido.
Mi corazón empezó a latir apresuradamente.. en quince minutos mi mujer empezaría a tirar con Pedrito y yo con mi amante estaríamos observando el espectáculo y obviamente tirando rico.
Silvia empezaba a reaccionar.. nos besamos y los ardores insatisfechos que tenía en mí, hicieron que me colocara entre las piernas de mi amante y sin miramientos, de una certera estocada sepulté mi verga en la vagina de Silvia. Fue una penetración violenta pero que hizo el efecto deseado en mi hembra, pues de inmed...