Esa infidelidad me evocó la primera vez
Me recosté en la cama y abrí mis piernas, ofreciéndole como visión los labios internos de mi sexo. Con movimientos sensuales, me llevé el dedo medio a mi boca, lo llené de saliva y ...
Salí de la cama, desnuda. Restos de semen escurrían por la parte interna de mis muslos.
Cuando caminaba al aseo, me quedé mirando al Sr. Villanueva, que roncaba suavemente después de nuestras relaciones sexuales. Nunca me imaginé que fuera a serle infiel a Enrique con ese hombre mucho mayor que yo, el cual, había conocido apenas unas horas antes, en la cena de fin de año de la compañía en donde trabaja mi querido esposo.
Todo había sucedido muy rápido, el baile, las copas, los halagos, no...