Curso de pintura
El profesor de pintura de mi hija supo comprender mi situación como nadie, tanto, que terminé en la cama con él.
Mi marido llegaba siempre tarde a casa y generalmente trabajaba los sábados. Nuestros ratos compartidos era muy pocos y mi vida sexual junto a él nunca había sido nada sensacional, pero a partir de sus ausencias se volvió casi inexistente.
Sin darme cuenta comencé a sentirme deprimida, triste e irritada.
Hablaba muy poco y hasta había perdido la paciencia que tenía con mis hijos.
Me di cuenta que sin tardanza debería poner en práctica un cambio. Primero pensé en conseguir nuevamente...