Cogiendo con la sobrina

Paso en el verano cuando llego a casa una sobrina de mi mujer, pero duro tiempo de placer.

Estaba en verano en Lima, mi esposa y yo vivíamos solos y teníamos un hijo, necesitábamos ayuda y una sobrina de ella vino a la casa, era de 20 años, yo tenia 30, y aunque la sobrina no tenia una muy bonita cara, lo que si tenia era unos hermosos senos y unas piernas que cuando se ponía faldas chicas dejaba apreciar esas bien formadas piernas.

Con la sobrina muchas veces salimos a pasear, pero yo nada, un día salimos solos y en la calle abrazados caminábamos, nunca pense nada, pero ella al llega...

Las ruinas de un antiguo monasterio

Esta fue la caminata mas reconfortante de mi vida...

No sé que pasa conmigo pero a veces actuó por impulso. Quizás sea, simplemente que encuentro el momento adecuado para hacer las cosas.

Esta semana, durante una caminata en el campo, junto a otro compañero de trabajo, (el cual no es casado, pero tiene pareja), encontramos las ruinas de una casa abandonada.

Que supuestamente pertenecían a una Hermandad de Frailes Capuchinos que habían mudados sus facilidades al otro lado de una montaña.

Como habíamos caminado por sobre 30 minutos nos det...

Carolina y yo: su cornudo sumiso (II)

Ella ha conseguido sacar lo mejor de mí, hacerme cornudo y sentirme feliz y satisfecho al estar casto por ella, por mi Diosa.

Carolina ha seguido montándoselo con su macho, con el portero de la discoteca, aunque con la salvedad de que ahora ella lleva en los labios de su sexo, junto al clítoris, un adorno de metal que se los cierra y del que caen dos cadenitas. Su macho le dijo que quería que lo llevara para recordarle a ella que era suya y para recordarme a mí, todos los días, al verlo, que soy un cornudo sumiso.

También adquirió por Internet un cinturón de castidad, el CB2000, que ella me puso porque, según su...

Mi Enfermera Favorita

La increíble historia de un médico y una enfermera que no querían ser infieles, pero que no pudieron evitarlo.

Esta historia comenzó en 1996, aunque los orígenes exactos ya se empiezan a perder en mi memoria. Yo trabajaba en una clínica de nivel básico de atención y había una enfermera, particularmente simpática y quien, siendo muy bonita, no era la mujer más hermosa del mundo, pero para mi gusto era supremamente atractiva. Si ella lee esta historia hoy en día, es probable que le haga algunos cambios, pero serán más de forma que de fondo, ya que la sustancia de lo sucedido no se perderá jamás. Por todo esto, t...

La proposición de Fabio

Un cliente le hizo una proposición a al que no pudo negarse...

Escribo esta carta para compartir una experiencia realmente maravillosa con todos los lectores de Todo Relatos. Acostumbro a leer los relatos eróticos y muchos de los testimonios publicados en Infidelidades-realidad o fantasías- me han impactado profundamente, razón por la que he tomado la determinación de contarles mi propia historia.

Yo me llamo Zeybi y tengo 34 años. Renato, mi marido, tiene 36. Llevamos seis años casados, mantenemos una buena condición física porque ambos asistimos a un gimn...

La puta y su cornudo

Ella le gusta sentirse golfa, puta, y a mí me lleva de la mano y me ayuda a conocerme, a sentirme como sumiso cornudo.

Rosa era una morenaza de pelo negro, esbelta, con unos muslazos de miedo, unas poderosas caderas y un culo duro, túrgido y prominente que se movía al caminar llamando a filas. Vestía siempre con pantalones ceñidos o con faldas muy cortas plisadas o con tablas, y que al caminar se movían al compás de sus andares y dejaban atisbar sus recios muslazos. Yo me enamoré de ella nada más verla en la cafetería en la que coincidíamos todas las mañanas y cuando se marchó después de tomar café, la seguí has...

Carolina y yo: su cornudo sumiso

Ella me quiere con toda su alma, lo sé y procura que nunca la abandone haciéndome su cornudo sumiso.

Carolina es una mujer espléndida, de armas tomar, tiene carácter, una personalidad muy definida y siempre ha sabido lo que quería en la vida. Es rubia, mide 1,68, y sus demás medidas son, según me dice, 90/60/90. Sus pezones son carnosos y turgentes y cuando se arregla sofisticada como señora, con su coleta suelta, los tíos se derriten al verla, y se vuelven siempre por la calle. Le gusta llevar botas de tacón y cuando aparecía ante mí para hacer el amor, se colocaba las tetas por encima de su b...

No es lo que parece...

Esta historia no es lo que parece... atentos al final.

No sé si os pasará lo mismo que a mi pero me pirran los culos. Pero los culos buenos, los redonditos, prietos… Me vuelven loco: Culos, pompis, anos, rectos, nalgas, esfínteres… Me da igual como los llaméis pero me pirran… Y por supuesto me pirra el sexo anal. Decía el marques de Sade que el receptáculo adecuado para la polla era el culo ya que el ano es redondo como la forma del pene… Que razón tenía el jodio aristocrata.

Me vuelve loco sodomizar, porculizar, petar culos, reventar anos… Es una p...

La divorciada negra y sus cornudos

Mi mujer es una divorciada negra que prostituye a sus cornudos maridos.

Rosa es elegante, lleva el pelito negro a media melena y es muy sofisticada en el vestir y en el trato. Y extraña. Sobre ella se contaban historias de viuda negra, mejor, de divorciada negra, y de hombres que salían con ella y que luego desaparecían. Ella es abogada y no se le conocen amigos. Vive sola en un chalecito de las afueras, con la única presencia de un mayordomo, Ambrosio, más mayor que ella. Yo la conocía al haber tendido que relacionarme con ella por los juzgados por los que se desen...

La Seducción de mi Esposa

Un marido se esfuerza por que su esposa disfrue del sexo.

Susana y yo nos casamos al poco tiempo de conocernos. Fue un error. Cada uno pensó que el otro podría mejorarle la vida y ambos nos equivocamos. Nos conocimos en un curso de entrenamiento para un trabajo que en realidad ninguno de los dos quería. Durante la sesión matutina Susana y yo conectamos visualmente. Ella es rubia de 1.55m, yo prefiero las mujeres mas altas, morenas o pelirrojas, pero Susana se veía muy hermosa y atrevida, por la forma como se me quedaba viendo, por lo que pensé que podría log...