Ojos

Ojo por ojo

OJOS

No era la primera vez que lo hacía pero sí es cierto que había pasado mucho tiempo desde la última ocasión. Muchos meses, por no decir algún año. Pero allí estaba yo, a las 6 en punto aparcado frente al edificio que albergaba las imponentes oficinas de una de las empresas más importantes del país.

Le mandé un whatsapp: “¿Hoy saldrás puntual?”

Pasaron varios minutos sin recibir respuesta. Era lógico, pues desde que hacía dos años la habían ascendido a adjunta de la responsable del depa...

Laura al desnudo

El secreto de mi esposa

QUIERO ADVERTIR A LOS LECTORES QUE ESTE RELATO NO ES MIO. Me lo ha remitido por correo electrónico un lector. Reiteradamente, le he preguntado porqué no lo edita él mismo y su respuesta siempre reiterada: no se atreve a publicarlo. En ningún momento me ha dado más motivos ni argumentos. Publico el relato en la categoría de infidelidad como me pide su autor, tal y como me llegó, he corregido alguna falta ortográfica sin alterar su esencia, no he añadido ni quitado nada.

En primer lugar me gustaría pres...

Me llevó de un bar a la carcel

Chico conoce chica y viven junto una relación sexual de años.

Cada vez que penetraba a Silvia era para mi como una vuelta a mi juventud.  Sentir mi polla entrar poco a poco en ese estrecho culo mientras la mantenía de rodillas y con sus brazos atados con mi cinturón a la espalda encima de la cama, era un retorno a tiempos mejores en los que ambos éramos jóvenes y despreocupados.

Conocía a Silvia por casualidad, una noche de borrachera contando yo con 30 años.  Mi grupo de amigos coincidió con su grupo de amigas, por alguna razón ambos grupos se mezclaron y según...

Don Mario 2

Después de haber visto cómo don Mario, el socio solterón, cincuentón y viejo amigo de mi marido, gozaba de los encantos de Marta, nuestra joven y bella secretaria, la situación se acelera hasta llegar al inevitable final.

Había sucumbido al pecado. Había probado del lechazo de don Mario. El lechazo que don Mario había depositado en el culo de Marta después de follársela como a una perra sobre el piso de su oficina. Del culo de Marta se había escurrido al suelo. Yo me había huntado un dedo con el, y lo había probado. Luego, me había agachado sobre mis piernas y mis brazos, como una perra, y había limpiado el charco de su semen a lengüetazos. Ésto, mírese como se mire , ya era un acto de infidelidad. Las mujeres fieles no van...

Aliviada por el quiromasajista.

Al cabo de unos minutos, Eduardo subió la toalla hasta mi espalda, tapándola por completo y dejando mi trasero y mis piernas al descubierto. Yo no paraba de rezar en mis adentros para que no se diera cuenta de que estaba mojada y que había traspasado mis braguitas, pero aquello saltaba a la vista.

Conozco a Eduardo desde hace tres años, es el mejor amigo de mi marido, y trabaja como quiromasajista en el centro de la ciudad, en un balneario/spa de lujo con hotel y restaurante, para gente adinerada.

Aquel fin de semana mi marido y yo decidimos pasarlo allí para desconectar de nuestras rutinarias vidas y darnos un capricho al cuerpo.

Disfrutamos de un circuito de una hora por el spa, parecía que todo iba perfecto entre nosotros, hasta que mi marido decidió subir a la habitación para ver el p...

Don Mario

Don Mario, el socio cincuentón y amigo de la infancia de mi marido, llegó a la empresa en mayo de este año. Desde entonces han ocurrido una serie de cosas que me han transformado como mujer, como esposa y como madre, en la puta, ninfómana e infiel que ahora soy.

Ese viernes no tenía que haber vuelto al almacén. Pero había olvidado el móvil y no me quedaba de otra. Con suerte, mi marido me había dejado un juego de llaves para lo que sea, así que no había problema al respecto. Era solo cuestión de ir, desenchufar el teléfono que había dejado cargando, meterlo al bolso y salir. No tardaría más de diez minutos en ir y volver. Un cuarto de hora como mucho. Eran casi las nueve y media de la tarde, y hace media hora que me había despedido de don Mario, el socio cincuentón...

Un viaje al pasado - 5

Nilam asiste a un parto, queda embarazada

UN VIAJE AL PASADO – 5

Rápidamente, acudimos Sanka y yo a la choza de la parturienta, la sacamos de allí y nos internamos en el bosque, la ayudamos a sacarse las pocas ropas que tenía puestas y se puso en cuclillas, mientras Sanka, amontonaba una serie de hojas verdes ante ella y otro grupo a su lado, la pobre mujer tenía una cara de miedo pero al mismo tiempo de sufrimiento y resignación, se levantaba, caminaba un rato y volvía al lugar donde habíamos preparado las hojas, en esa guisa paso casi 8 hor...

Doble infidelidad

Narra el comienzo de mi historia de cuernos, durante unas vacaciones mi esposa conoce a dos chicos en la playa y acaba bien follada.

Como ya conté en mis anteriores relatos en los que mi esposa era brutalmente follada en una discoteca , no era la primera vez que me era infiel y en este relato cuento como descubrí sus infidelidades.

Empezaré contando que mi esposa es una mujer preciosa, rubia de ojos azules y que aunque no es muy alta tiene unas enormes tetas y un bonito culo firme y duro.

Estábamos de vacaciones en la playa y mi mujer tomaba el sol tumbada en la arena, mientras en una sombrilla cercana dos tipos no dejaban de...

En París

Sara; esa máquina de sexo y lujuria logró lo que se propuso. ¿Cómo se puede ser tan necio para intentar engañar a una mujer inteligente?

— Buenos días cielo. ¿Qué tal has descansado?

— Muy bien gracias, aunque extrañe la cama; ya sabes que soy un poco especial para estas cosas.

Así empezaron Sara y Raúl ese día que marcaría un antes y un después en su relación.

Treinta y dos horas antes.

Era medianoche del martes cuando regresaban a su chalet después de una cena para celebrar la absorción por parte de una multinacional de la empresa creada de la nada con un par de productos destacados; la operación les permitía no ten...

Un viaje al pasado - 3

Sigue la historia y la adaptacion

UN VIAJE AL PASADO – 3

Al día siguiente, una de ellas me despertó, me mando levantarme y salimos fuera de la choza, a la puerta de la misma, me mando que me sentase mediante gestos, yo no tenía otra cosa que obedecer, en eso me cogió el pelo y con un cuchillo comenzó a cortármelo lo más posible, tras mojarme la cabeza y cogiendo otro más pequeño comenzó a afeitarme la cabeza, dejándola como una bola de villar, al terminar, se puso frente a mí y me afeito las cejas, iba también a afeitarme el pubis y m...