Como pasé del sexo virtual al real - 2

La gran Orgía. Vuelvo a citarme con un amigo del chat, cuya herramienta me impresionó, y aparecen dos hombres más en escena. Bueno, había que aprovecharlo

La gran Orgía

No escarmenté por el incidente con Juan Luis, porque en parte me gustó y podíamos decir que fue forzado a medias y mantenía de nuevo correspondencia y chat con gente diversa, que me resultaba muy entretenida.

El mas asiduo era un norteamericano que me escribía cosas muy bonitas en un castellano medio antiguo, medio mezclado con el inglés y me prometía unas hermosas sesiones de sexo cuando nos conociéramos. Yo seguía en mi línea de audacia verbal y nos decíamos cosas por la red que,...

Huyendo a Formentera

Sara huye de su marido y destino en busca de un futuro propio.

Sara comenzó a pedalear suavemente sobre una vieja bicicleta de montaña cuando los primeros rayos de sol comenzaban a nacer en el mediterráneo. Con cada giro, con cada metro que avanzaba, le invadía una sensación de libertad como jamás había experimento. Era la segunda vez en la vida que se iba de vacaciones, como también era esa la segunda vez que visitaba la isla de Formentera. Pero ésta vez era muy diferente. Ya no era una niña de 7 años rebosante de sueños y fantasías. Ahora era una mujer llena de miedo...

Como pasé del sexo virtual al real - 1

El violador. Empezó como un juego erótico por Internet, accedí a vernos, y… el juego acabó transformándose en algo muy real. Me di cuenta de que era una exhibicionista, que me gustaba mostrarme y jugar y pronto eso no fue suficiente.

El violador

Distraía mis largos ratos de soledad en casa conectándome a Internet y entrando cada día en unos de los miles de blogs, páginas y curiosidades que salían cada vez que pulsaba una palabra o acepción al azar en un buscador.

Un día entré por curiosidad en erotismo y me atrajo y cuando por casualidad encontré una referencia a relatos eróticos quedé enganchada sin remedio. No pasó mucho tiempo sin que mi espíritu inquieto me empujara a leer un poco todos los días, a buscar mas emociones y...

Una follada por unos polvos!!!

La noche que salgo con mi marido y me folla un desconocido por viciosa

Todo comenzo una noche de verano en una conocida discoteca de la capital. Mi nombre es Marta y tengo 28 años, fisicamente me conservo bien pero no es que sea un bellezon. De piel morena, 1,65 de altura, pelo negro y largo y lo que mas me gusta de mi cuerpo son mis pechos, tengo una 95 y aunque este mal decirlo muy bien puestos. Un culo bastante sexi y las piernas bien torneadas.

Estoy casada desde los 25 con Juan, al que conoci con 21 años y vivimos felizmente casados sin hijos y disfrutando de la vid...

Con el padre de mi novio Carlos

Sentí una complicidad con él que nunca había sentido con Carlos, quizá el secreto y la traición unen más que nada; dos almas gemelas, dos almas ardientes que no querían verse atrapadas en las convenciones formales: nuera y suegro anhelándose de por vida sin jamás consumar. Yo no quería eso.

DESCUBRIENDO A MIFUTURO SUEGRO

Sonó el interfono. Bajé corriendo las escaleras con mi bolsa de viaje. Carlos esperaba sacudiendo las alfombrillas junto al coche, su más preciada posesión y con la que yo debería competir el resto de mi vida. Él decía que era una herramienta imprescindible -cierto pues era comercial- pero sé que había más amor que convención entre ellos. Nos besamos; yo, apasionadamente, intentando violar su boca con mi lengua.

-¿Qué te pasa? -parecía aturdido

-Te...

Mi viaje a Centroamérica 2

Como habíamos acordado, el camarero rubio y yo nos encontramos en un café para dirigirnos luego a la lujuria....

Se acercaban las 2pm, ya estaba ansiosa de encontrarme con el rubio Albert, el camarero del hotel donde me hospedaba con mi marido. Me vestí lo más sexy que pude, con un vestido azul celeste pegadito al cuerpo, un hilo dental, sin sostén y unos zapatos de paltaforma bellos que dejaban ver mis pies cuidaditos y lindos. Salí al café cercano, notaba las miradas de los hombres sobre mí, eso hacía que mi caminar se tornara más sensual pues me pone coquetear y ser centro de atención, especialmente de miradas masc...

Las emociones de una mañana cualquiera

Las emociones crecen inconmensurables si son vividas en un estado de sorpresa tal que no permitan ser objeto de la razón ni de las consecuencias.

LAS EMOCIONES DE UNA MAÑANA CUALQUIERA

—Ginés Linares—

Las emociones crecen inconmensurables si son vividas en un estado de sorpresa tal que no permitan ser objeto de la razón ni de las consecuencias.

François Pipellion se repetía esta premisa con fervorosa adicción mientras se estiraba los calcetines sentado en la cama y con las perneras de sus pantalones de pinza arremangadas hasta la espinilla. Delante de él, un espejo de cuerpo entero montado sobre un caballete mostraba el refl...

Con un empleado de mi esposo

Mi esposo jamas se imaginaria que durante 5 meses tuve una relacion escondida con uno de sus empleados del supermercado del que es dueno y hasta el dia de hoy ni yo misma me explico como es que me enrede en aquella aventura

Alex era el nombre de aquel muchacho y en un principio yo me di cuenta que cada vez que llegaba y caminaba hacia la oficina de mi esposo el se me quedaba mirando. En un principio lo tome como una falta de respeto pero tengo que admitir que con el pasar de las semanas y los meses me gusto y hasta podria admitir que aveces queria caminar enfrente de el solo para sentir su mirada.

Eventualmente fue el quien con timidez una tarde se me acerco para hacerme una pregunta, creo que fue obvio para ambos que ex...

¡Qué maravilla de cuñada! Parte 4 y última

Tenía ganas de su cuñada desde que se casó con su hermano

Y por fin llegó la hora de cerrar el Stand e igual que el día anterior, deseando de estar con mi amada, tomé nuevamente un taxi hasta el domicilio de mi hermano, y con las llaves que me había dejado mi cuñada, entré en la casa, llamando a Elisa con voz alta, pero no gritando, y me respondió desde la cocina, donde me dirigí y al entrar la divisé. Estaba preparando la cena, con su cuerpo de espaldas a la puerta, ataviada solamente con un delantal, sin otra ropa, dejando a a la vista la casi totalidad de su an...

¡Qué maravilla de cuñada!. Parte 3

Tenía ganas de su cuñada desde que se casó con su hermano

No hice caso a su petición, y mientras ella  seguía moviendo hacia arriba y hacia abajo la piel de mi manubrio, haciendo que el prepucio dejase al descubierto una y otra vez mi oscuro glande, color propio de muchos isleños, yo dirigía mis manos hacía sus mamas y los hermosos pezones que las coronaban y que enseguida se endurecieron, mientras mis labios no paraban de lamer toda la piel de su cuerpo, empezando a deslizarme hacia sus piernas y al llegar a su vulva que  estaba muy mojada, noté que entre su labi...