Cada vez mas caliente y puta

Desde mi primera infidelidad, siento que ya no puedo parar de buscar pijas que puedan satisfacerme.Ahora conozco a un chico que me presento un amigo de mi marido.QUE PLACER.

Despues de haber comenzado  mi segundo (y mas grande) despertar sexual, inaugurado con Xabi, que debio regresar a su pais, decidi que deberia organizar mi vida para poder disfrutarla como deseaba.

Gracias a un amigo, comence a trabajar en una consultora y alli, por la naturaleza misma de las tareas, no tenia horarios fijos, lo que me permitia justificar llegadas a distintos horarios a mi casa.

Era verano, y los fines de semana ibamos con mi esposo y mis dos hijos a un club, en la costa de olivos...

Cariño, salgo a correr, parte 3

Casado y discreto, en tu trabajo te la meto.

Al día siguiente no pudiendo esperar a la noche, me dirigí al supermercado donde trabajaba de reponedora. Allí me acerqué a ella sigilosamente por la espalda y le susurré al oído:

-        ¿Follas o trabajas?

-        ¿Qué haces aquí? Estás loco.

-        Sí, pero por follarte – le susurré otra vez mientras restregaba mi bragueta por su culo.

-        Vete, van a vernos.

-        No puedo esperar a esta noche, te necesito ahora.

-        Pues tendrás que esperar, porque a...

Crónica de un verano en Ibiza.

O acerca de como me convertí en la puta de mi suegro.

Con una toalla del baño termino de secarme mis partes más íntimas. El agua fría de la ducha ha templado mis nervios y ha limpiado cualquier rastro de la lefa que mis amantes habían dejado dentro de mí. Me seco el pelo y examino mi cuerpo ante el espejo. Tengo moretones en las tetas y en las nalgas, la vagina inflamada, el clítoris bastante hinchado y el ano tan dilatado como nunca antes lo había tenido. Mi cuerpo presenta las huellas delatoras de haber sido usado sexualmente de una manera salvaje, casi anim...

El dia que me dijiste que te gustaba parte III

Las pozas: Siguiendo los relatos anteriores, seguire contando mis experiencias con Maria. Para los que no hayan leido los relatos anteriores indicarles que Maria era la mujer que me quitaba el sueño en mi juventud, y nunca me atrevi a confesarlo... Sin embargo ahora que esta casada no paro de disfru

....Ya habían pasado unos días desde nuestro último escarceo en el hotel (parte II) y como es lógico ya tenía ganas de volver a quedar, como comente anteriormente su marido se iba los jueves a casa de su madre, ya que al no ser del mismo pueblo aprovechaba para ese día ir con los colegas y ver a su madre...

Así que algo tenía que preparar para este jueves...

La verdad es que se me ocurrían muchas cosas, pero la mayoría me parecían muy fuertes y no habíamos intimado tanto, y me daba apuro propone...

Familia esclava ii

Nuestra vida sigue transformándose ...

Al día siguiente, sábado y mientras los niños desayunaban (tenemos una niña de 13 y un niño de 11), me llamó desde la cama, entro en nuestra habitación y la encuentro en la cama desesperezándose… estaba preciosa, a sus 36 años estaba estupenda. Acostada en la cama, con las piernas abiertas que dejaban ver su coñito depilado y levemente abierto (el tamaño de Antonio le estaba ensanchando el coño… a mi no me dejaba follarla pero seguro que la notaría más ancha que antes,  que estaba hecha al tamaño de Fernand...

Siempre por carnaval

Como me gusta el carnaval, y aquel año empezó a gustarme mucho más.

Pertenecemos, mi mujer y yo, una asociación cultural, con local propio, es un lugar de reunión, con actividades más o menos culturales, jugar a las cartas, bailes o jornadas gastronómicas en fechas señaladas, etc; pero también participa en actividades del municipio. Una de estas actividades es el CARNAVAL.

El relato esta situado unos años atrás, la fecha del carnaval fue a principios de febrero, algo temprana. Aunque para la asociación comenzaba en septiembre del año anterior, con reuniones para selec...

Cariño, salgo a correr, parte 2

Bajar la basura, deporte sano, sobretodo si a la vecina metes mano.

Al día siguiente cuando salí a las diez, pensé en no pasar por el parque porque sabía que las cosas ya no serían como antes. Sin embargo, sólo de pensar en el magreo que le había dado me excité y deseaba verla para ver al menos su reacción, si es que se presentaba.

Al llegar al jardín no estaba, pero inmediatamente bajó con la bolsa de basura en la mano como habitualmente hacía. Parecía que no había cambiado nada. Sin embargo cuando se acercó a mí no me miró ni me dijo su clásico buenas noches, sino q...

Una esposa complaciente

Con este titulo quiero relatar los hechos que motivaron, para que describa a mi mujer de esta forma, aunque no se si debería decir compartida ademas de complaciente.

Eva y yo somos una pareja que llevamos casados cinco, años ademas de otro par de ellos, que fue mi novia. Ella es una mujer de bandera a sus 30 años, una guapa morena de 1,70 de estatura, con muy buen cuerpo, sobre todo sus bonitas tetas que llaman la atención por lo grandes que son, ya que usa la talla 120 de sujetador y lo tiesas que se mantienen aun siendo naturales, nada de silicona. Con largas piernas que terminan en un apretado culo, acorde a su delantera y todo gracias a que le gusta cuidarse, asisti...

El accidente

Un mal encuentro, una buena follada.

Llevaba en la empresa 15 años, desde que entre con 21 años, mi trabajo dentro de la empresa hacia que cada cierto tiempo me enviasen a un nuevo destino. ¿Por que había aguantado tanto tiempo? DINERO. Cobraba más del doble que cualquiera de mi categoría, y además me pagaban el alquiler del piso.

Llevaba un par de meses en el nuevo destino, cada sábado por la mañana me iba con el coche a un centro comercial de una localidad cercana, para hacer la compra.

Era el segundo sábado de septiembre, la mal...

Causa y efecto

Shadow nos resume en su relato que toda acción tiene una reacción en mayor o menor medida, pero cuando esta sucede en el peor momento y en la peor situación… la reacción se puede tornar trágica.

Isabel iba sentada en el coche mirando por la ventanilla, iba pensando en cómo podía estar haciendo esto, como podía estar otra vez con su amante camino de un hotel, además siempre del mismo hotel, lo que consideraba un peligro, por mucho que él dijera que era el sitio más seguro. Llevaba poco más de tres meses con esta relación clandestina y no lo entendía. En ese momento Rafael le metió mano entre sus piernas, haciéndola gemir, eso era, justo eso. Rafael, el socio de su marido Carlos, sólo con tocarla la...