Padre nuestro
De cómo mi marido me entregó a su padre.
Me casé con un hombre muy bueno, hace diez años, tenemos un sexo exquisito, siempre me complace y me hace gozar mucho, termino teniendo varios orgasmos y pidiéndole a gritos que no pare de follarme, pues soy multiorgásmica, y estaría follando horas y horas.
A los dieciocho años, empecé la universidad, estudiaba filosofía. Gracias a tener sexo con alguno de mis profesores, conseguí las mejores notas. Me dí cuenta que siendo una putilla, podía sacar mis ventajas, y siempre que pude sacar prove...