Historias morbosas de mi matrimonio (1)

Me llamo Juan y en la actualidad tengo 40 años. Voy a contarles la historia de mi matrimonio con Sara, mi mujer, de cómo me hice gay sin llegar a salir nunca del armario, cornudo y sumiso de mi propia mujer y su amante.

Historias morbosas de mi matrimonio (primera parte)

Me llamo Juan y en la actualidad tengo 40 años. Voy a contarles la historia de mi matrimonio con Sara, mi mujer, de cómo me hice gay sin llegar a salir nunca del armario, cornudo y sumiso de mi propia mujer y su amante. Podría haber sido un matrimonio normal y corriente, pero por una serie de circunstancias propicié una serie de hechos que me convirtieron en lo que soy hoy en día, un hombre acomplejado por la historia de su matrimonio. Yo era un...

El invitado (2)

Continua la obsesión de Eli por el primo de su marido, llegando a involucrar en su lujuria a su propia hermana

EL INVITADO II

Joul Negro.

Antonio le propuso un viaje de cinco días a la playa y Eli aceptó. Antonio necesitaba alejarse del poder de su primo Iván, una constante amenaza que le angustiaba, que le robaba el sueño cada vez que se metía en la cama. Tenía miedo por Eli, conocía a su primo y no dudaba de que a las primeras de cambio podría insinuarse, incluso coaccionarla revelándole la verdad. Él amaba a su mujer, sus tendencias homosexuales las dejó atrás cuando conoció a Eli, la mujer de s...

Tiran más dos tetas...

La vida de una mujer cambia cuando decide operarse las tetas para darle una sorpresa a su marido.

A sus 36 años, María era una ama de casa normal y corriente. Vivía en un pequeño pueblo andaluz y llevaba quince años felizmente casada con Antonio, con quién tenía dos hijos, Antonio y Mario, de 14 y 8 años respectivamente. María amaba a su esposo y le encantaba realizar las labores del hogar. Su vida era feliz, estaban más o menos bien económicamente y en el plano sexual no podía quejarse, pues si bien habían bajado el ritmo de los primeros años, seguían haciendo el amor varias veces por semana siem...

Toda una dama (5) final

En este momento estoy en mi habitación de hotel esperando que lleguen los cinco hombres que he elegido para pasar esta noche en la que me he preparado para obtener el máximo placer sexual que haya podido imaginar jamás.

  • Buenas tardes doctor, mucho gusto, dijo Javi, presentándose a mi taxi boy a quien promoví a la categoría de médico sin que rindiese exámenes finales. Pase Usted.

El falso galeno se presentó, tal como habíamos pactado en nuestro último revolcón, vestido impecablemente con un ambo blanco inmaculado y portando un pequeño maletín que seguramente contendría los elementos necesarios para su práctica, unos pequeños anteojos de marco dorado completaban el atuendo dándole un aspecto muy intelectual. La...

Cena pasada por agua... o no

La escena me encantaba: abierta de piernas, con la ropa interior apartada, tendida en la mesa y con la cabeza de un hombre que no era mi marido comiéndome lo más íntimo de mi cuerpo...

CENA PASADA POR AGUA…O NO

-Hola, pasad, llegáis justo a la hora- nos saludó muy cortésmente -, aunque tengo que contaros una mala noticia. Charo no podrá asistir a la cena, lo siento.

-¿Cómo que no viene?, ¿pero no habíamos quedado en que sería una cena de los cuatro juntos- preguntó mi marido, muy decepcionado -?.

-Ya- contesté cabizbajo -, y así iba a ser, pero la llamó la hermana porque se puso de parto. Ya sabes, el primer sobrino y todo eso. Me dijo que siguiera...

Recuerdos de Cristal

A veces se pierde el deseo sin saber porqué, y otras descubrimos sin querer cosas que preferiríamos que se hubieran mantenido blowing in the wind... Lo pongo Infidelidad pero también podría ir en Fantasías...

RECUERDOS DE CRISTAL

Aquella tarde, Ernesto salió de trabajar antes de lo previsto. Casi nunca lo hacía y menos en los últimos tiempos ya que la relación de tantos años con su novia de siempre no marchaban por el mejor momento posible. Ya no recordaba porqué discutieron la primera vez, ni la segunda, ni quizás la tercera pero a partir de la cuarta, el motivo siempre fue el mismo: los celos.

Su mujer era preciosa, siempre lo fue y seguro que siempre lo sería. Su mujer… a él le gustaba llama...

Experiencia laboral

Llevavamos tiempo deseanfo en nuestro juegos incluir a alguien mas pero lo que acontecio supero todas nuestras imaginaciones.

"Me gustaría contaros una experiencia vivida y que me ha hecho disfrutar como pensaba que no lo haría. Somos una pareja que nos gusta disfrutar del sexo y que en nuestra intimidad imaginamos muchas situaciones, que nos ayudan a tener sesiones muy placenteras. Antes tengo que exponer que mi marido tiene una mentalidad bastante liberal y que a mi poco a poco me va introduciendo en el mundillo y la verdad que lo que voy conociendo me va gustando. Muchas veces fantaseamos con alguna situación especial o c...

Déjate puesta la gorra.

Juegos en el despacho. Sabella y Dan se han reencontrado, pero el marido de la Coronela Bragas de Hierro llegará esta misma noche. Es mejor que aprovechen el tiempo que les queda.

-¿Qué no quieren regresar…? Me está diciendo, Capitán Stillson… que esos chicos llevan MESES haciendo oposiciones a la expulsión, y cuando organizan una marimorena que hace prácticamente forzosa la misma, ¿resulta que mágicamente cambian de opinión y quieren quedarse?

-Me temo que es cierto, señora… ¡señor!.

-Esto es asombroso… ¡y delante de mí, quítese la gorra! – El capitán Daniel "Dan" Stillson hizo ademán de quitarse la gorra al tiempo que su superior, la teniente coronel Slade intentó...

Toda una dama (4)

Y Javi, por primera vez en nuestras vidas, bajó mis braguitas mientras yo le meneaba el culo delante de sus narices.

La siguiente noche Javi estaba más ansioso que nunca. –Vamos que es tarde, dijo, hay que acostar a los niños para poder continuar con el tratamiento.

  • Pero, mi amor, no hay apuro
  • Que no hay apuro es relativo, el doctor ha dado las indicaciones que corresponden y nosotros debemos continuar con el proceso
  • Si tú lo dices
  • No lo digo yo, lo ha dicho el doctor

Cuando llegamos a la habitación Javi fue directamente a la mesita de luz en busca de la pomada y se abalanzó sobre mí con la intención...

Despues de 20 años fui infiel a mi marido 7

Esta vez lo hicimos en la oficina

Yo ya no podía prescindir de Diego, mi cuerpo lo necesitaba, cada día sin él era un suplicio, una angustia.

Ese fin de semana había cogido con mi marido pero solo para satisfacerlo a él, a mi no me movía ni un pelo, es más lo hacía acabar cuando yo quería y listo, a dormir, que distinto el sexo que teníamos con Diegui.

Llame a mi brillante amante el lunes y le dije que quería verlo, besarlo, tocarlo hacerle de todo. Me dijo que al día siguiente lo quería hacer en su oficina, que llegara me...