Vacaciones sexuales de mi esposa 3
Sigue su semana de vacaciones mientras yo me quedo en casa cuidando de las niñas.
Llegamos al jueves. Algo cansado de toda la noche sin pegar ojo, pero me desperté a tiempo, con unas ojeras de la leche. Me fui a la ducha para despejarme y que las niñas no me vieran en el estado tan lamentable que tenía.
Aparece un día normal, la calle está silenciosa, no hay ruidos en el exterior, pero dentro de mi cabeza no dejaba de sonar el sonido del teléfono, el sonido de la voz de mi infiel y más que puta esposa. Me va a dar algo como no venga pronto.
Como cada día levanto a las...