Castigo a su infidelidad
Miriam castiga a Carlos por su infidelidad. Y de paso... ¿Quien sabe?.
Aquella noche volvíamos de una boda en un pueblo a unos 300 Km. de Madrid. La verdad que la boda había sido un autentico petardo. Unos familiares lejanos de mi mujer, Miriam, pero había merecido la pena solo por ver lo guapa que se había puesto: Traje de pantalón y chaqueta negro; el pantalón, muy ajustado con un body tanga de damasco blanco, sin mangas y con cuello de cisne. En efecto, debía reconocer que estaba muy pero que muy guapa y estaba deseando llegar a casa para comprobar si debajo del ajust...