Carmen y yo en la oficina
Poco a poco fuimos entando en confianza hasta que cogimos en la oficina.
Me encontraba trabajando en una institución de gobierno; no tenia novia y procuraba pasármela lo mejor posible para salir de la rutina en la que suele caer un burócrata con el nivel mas bajo en la institución. Contaba con veinticinco años y pues aunque el sueldo era malo necesitaba una entrada de dinero fijo con la cual pudiera costearme mis estudios que estaban por concluir.
En esas fechas entró a trabajar Carmen mujer de veintidós años y recién separada de su esposo; de todo esto me entere debi...