Carmen y yo en la oficina

Poco a poco fuimos entando en confianza hasta que cogimos en la oficina.

Me encontraba trabajando en una institución de gobierno; no tenia novia y procuraba pasármela lo mejor posible para salir de la rutina en la que suele caer un burócrata con el nivel mas bajo en la institución. Contaba con veinticinco años y pues aunque el sueldo era malo necesitaba una entrada de dinero fijo con la cual pudiera costearme mis estudios que estaban por concluir.

En esas fechas entró a trabajar Carmen mujer de veintidós años y recién separada de su esposo; de todo esto me entere debi...

El domador

La peonada y mi marido fueron a vacunar la hacienda, solo quedamos el domador y yo.

EL DOMADOR.

Habíamos decidido con mi marido ir a descansar al campo que poseía mi cuñado en Entre Ríos. Pasaríamos quince días de enero para encarar un año que presumía de mucho trabajo.

Me encantaba el campo con sus amaneceres y sus ruidos tan especiales. El trino de los pájaros, el mugido de las vacas y el relincho de los caballos. Apreciar esos atardeceres con la hermosa vista de la caída del sol y al caer la noche la incomparable visión del cielo cubierto de estrellas y la luna ins...

Nuestra amistad

Creo que todo el mundo tenia que tener una amistad como yo la tengo con él, es una manera de llevar a cabo cada una de nuestras fantasias.

Es verdad, como dos buenos amigos compartimos muchas cosas, incluso algunos dias de pasion desbordada, uhhhhhhhhhhhh, os contare uno de ellos.

Era una noche de frio invierno, cada unos salimos por nuestro lado, pero casualidades de la vida, nos encontramos justo después de unas horas de copas y risas, ………… era la noche perfecta, asi que porque no acabarla con un buen amigo que complace mis fantasias y yo las suyas

Cogimos el coche, sin decirnos nada, los dos nos conociamos y sabiamos lo qu...

Nuevos cuernos

Mi esposa, por fín, cumple mi fantasía de tener relaciones con otro.

Empecé en este mundo de los "cornudos conscientes" al interesarme y llegar a excitarme cuando mi esposa me platicaba lo que había "hecho" con sus antiguos novios (o parejas) y después fantasear entre ambos que yo era uno de sus amores anteriores.

Poco a poco fui notando que me gustaba mucho que se arreglará muy bien para ir a su trabajo y que, cuando usaba ropas "atrevidas" me preguntara que si cómo se veía. Cuando asistíamos a alguna reunión de su trabajo podía notar como algunos de sus compañe...

La cuidadora

Cuando menos lo pensaba, Ema inicio su infidelidad.

La cuidadora

Por motivos de trabajo estuve durante tres semanas en la cuidad de México. Me hospedé en la casa del hermano de mi abuelo, un hombre de más de 85 años, quien vive solo. Su hijo Mario, a quien le digo tío, me esperó en el aeropuerto y llevó al domicilio del anciano. Aunque mi tío ha insistido a su padre de ir a vivir con él, el viejo siempre se ha negado a abandonar su casa. Por su vejez, ya no puede valerse por si mismo. Mi tío paga a dos señoras por cuidarlo. Doña Chela, de alr...

Descubriendo a mi esposa (3)

Sigo descubriendo que mi esposa cada día se pervierte mas.

Le serví el desayuno como el quiso, dejando que a cada pasada cerca suyo sus manos se adueñaran de mi cuerpo, me trataba como su sierva y me gustaba, me excitaba ser sumisa y complacerlo en lo que me pidiera, estaba ansiosa por seguir teniendo sexo con el, hasta el momento me había hecho gozar al máximo y estaba dispuesta a entregarme por completo a todos sus caprichos y antojos, ya no me importaba las pruebas que tenía de mi infidelidad, tanto el como yo sabíamos que no serían necesarias para que el...

Mi esposa María, Eugenia y yo

Cómo mi esposa María se dio cuenta de mi relación con Eugenia y la vivencia de los tres.

En mi anterior relato les comenté cómo caí en las redes de Eugenia, pues bien, hemos mantenido esa relación, viéndonos esporádicamente, por cerca de tres años. Tiempo en el que más de alguien conocido nos ha de haber visto entrar al Hotel y comentarle a mi esposa María. Les recuerdo que María fue amante por cerca de cinco años de César, esposo de Eugenia.

La última vez que había estado con Eugenia nos habíamos comprometidos a vernos unos días antes de semana santa, en vista que ella se iría de v...

Las mujeres de un amigo: mis mujeres

Fue tan intenso que casi perdió el conocimiento, entonces me dedique a besarle muy suavemente el sexo hasta conseguir que se moviera buscando más.

LAS MUJERES DE UN AMIGO: MIS MUJERES

Todo empezó de la manera más simple del mundo:

Conocí a este amigo a través de un familiar del cual era compañero de trabajo, en poco tiempo nos hicimos íntimos, pues soy una persona que se precia de reconocer la valía de la gente que me interesa, empezamos a ir juntos a los sitios que nos interesaban a los dos, yo estoy separado desde hace unos años y no tengo pareja estable aunque no me faltan amigas para salir, este amigo me contaba sus problemas...

Infidelidades (2a Confesión: En el Caribe)

...dormitaba en mi pecho… yo la vista fija en el techo. El dulce e innegable placer de un orgasmo que se alejaba lentamente, la tibieza del abrazo después de éste, las mieles de haberlo hecho con alguien diferente… la culpa de la infidelidad. Todo mezclado me da vueltas en la cabeza.

Infidelidades (Segunda Confesión: En el Caribe)

Es un sentimiento extraño el recordarlo… ella dormitaba en mi pecho… yo la vista fija en el techo. El dulce e innegable placer de un orgasmo que se alejaba lentamente, la tibieza del abrazo después de éste, las mieles de haberlo hecho con alguien diferente… la culpa de la infidelidad. Todo mezclado me da vueltas en la cabeza.

Una mano baja hasta mi entrepierna y suavemente acaricia mi pene que empieza a ponerse rígido, en parte por los rec...

Infidelidades (3a Confesión: El Congreso)

...así comencé a disfrutar la excitación que me iba inundando. Lo que nos llevó a una pasión más intensa, sus manos habían bajado hasta mis nalgas acariciando con fuerza su redondez sobre la delgada tela del vestido. Entonces...

Infidelidades (Tercera Confesión: El Congreso)

— Esta vez te voy a contar algo que sucedió hace varios años. — dijo Yess. — antes de casarnos, cundo éramos novios.

El día de trabajo había sido cansado, yendo y viniendo, supervisando el trabajo de las edecanes, verificando que todo estuviera en orden y que se atendiera bien a los doctores. Un congreso de especialistas como tantos otros en los que había estado.

Como siempre, todos los asistentes a la convención se detenían y hacían...