Acoso y derribo de una mujer casada (2)

Vaya nochecita la que pase con la mujer de mi mejor amigo.

Marta después de esa tarde fabulosa, solo sabia evitarme , nuestros encuentros de fin de semana las dos parejas, se distanciaron , tanto mi mujer como Eduardo (el marido de Marta) no comprendían y preguntaban que pasaba para no poder vernos como siempre.

Yo si lo comprendía me tenia miedo . Pero claro tenia que llegar el dia de volvernos a ver y ese dia fue el cumpleaños de Eduardo.

Llegamos por la tarde a su magnifico chalet que tan gratos recuerdos me traían ,nos recibió Eduardo magnifico...

Las calenturas de Antonia (4)

Me fué pedido que humillara mucho más al cornudo en este relato.Pues bien, aquí aparece humillado al límite. Observación. Contiene una parte final con un morbo antes no explotado en ningún relato que haya leído,y he leído bastantes (me encanta). Puede que sea muy fuerte, pero tengo en mente una seríe mucho más fuerte tras finalizar esta. Ya me direis que os parece.

Antonia disfrutaba plenamente su nueva vida. De ser una mujer más que vivía el sexo de forma anodina, había pasado a ser una devota sel sexo lujurioso y vicioso. Ya no era la Antonia que se abría de piernas para que su marido la follara. Tres, cuatro y hasta cinco veces por semana, lo cual no estaba nada mlas tras tantos años de matrimonio, lo cual invariablemente conducía al tedio y aburrimiento, con la consiguiente reducción de tiempo dedicado al sexo. Nó, Juan no era un mal amante. Mas bien al cont...

Soy toda puta...

Mi esposo es el hombre ideal, nadie como él, pero, en la cama, siempre necesité de otros hombres.

SOY TODA PUTA

Hola, me llamo Edith. Soy Venezolana o, como dice mi esposo, soy "Penezolana". Porqué lo dira???. Tengo 39 años, cabello güero, ojos verdes, considero que soy muy bonita. Soy bajita, de 1.56 mts. Dicen que está mal hablar a favor de uno mismo pero, a manera de descripción, tendré que dar el justo valor a lo que poseo.

Mis senos han cobrado, en los últimos 4 años, un maravilloso aumento. Ya que hablo de aumento, les comentaré que siempre fui delgada pero, desde ese tiempo, fui...

Vaya con Elvira...

Se me ocurrió la estúpida idea de contratar a una agencia especializada para que vigilase a mi pareja. El resultado fue un dossier la mar de completo.

VAYA CON ELVIRA...

Su conducta me había alarmado. Mucha gente pensará que soy un paranoico, pero conocía a Elvira lo suficiente como para sospechar que algo estaba pasando. Nos habíamos conocido en la Universidad, con poco más de 20 años. De ser compañeros de fila y de intercambiarnos apuntes de macroeconomía, habíamos pasado a ser amigos y de ahí a coincidir en bares y fiestas universitarias, cada uno con su pareja correspondiente. Al cabo de unos meses ella plantó al tipo alto y cachas con...

Un cambio de vida, sigue la historia (9)

Una fiesta distinta.

Un cambio de vida, sigue la historia 9

El encuentro con Cesar nos dejo a mi marido y a mi muy a gusto, muy en paz y armonía entre nosotros. Pasaron dos semanas en las que cada día volvía a casa llena de deseo y de placer, no veía el momento de encontrarme con Ricardo, hacíamos el amor sin preservativo y era yo la que volvía a cabalgar sobre él. Habíamos dejado por el momento el juego de hablarle al oído y demás cosas, sólo disfrutábamos haciendo el amor y que se pudriera el mundo. Ni siquier...

En la fiesta con Judith

Fuí a la fiesta con mi novia y encontré a su compañera de clase que tiene el mejor par de pechos que he visto.

Aquella noche se estrenaba la casa de una compañera de clase y amiga de mi novia, al principio no quería ir pero al final terminé accediendo. Al llegar en la puerta nos esperaba la anfitriona, una tía un poco gilipollas bastante fea pero con una boca que hacía honor a su fama de zorrona. Pero no fue ella la que me alegró la noche, nos tomamos unas copas y al rato entró ella, Judith, una maciza con un vestidito ajustado con un enorme escote que dejaba ver todo el esplendor de sus pechos, no llevaba suj...

Jugando pocker

El ya se la habia cogido tres veces, pero yo queria participar, asi que lo invite a casa y jugamos pocker de castigo.

Jugando pocker

Después de 18 años de casados, buscamos algo diferente, yo había aceptado que el joven maestro, compañero en la universidad de prestigio donde mi esposa impartía clase, se la cogiera, con la condición de que ella me platicará todo, después de tres ocasiones en que fueron ido a coger, decidí pedirle a mi bella esposa participar; ella se lo comentó a él, y la única objeción fue que yo lo invitara, solo le invite a tomar un trago el fin de semana, Sábado a las 9:00 p.m pero el sabía...

Acoso y derribo de una mujer casada

Historia de como me costó hacermelo con la mujer de mi mejor amigo.

Marta era la mujer de mi mejor amigo, nos conocíamos desde hace 10 años por lo menos , Eduardo y Marta eran un matrimonio convencional ,dos hijos maravillosos, una vida sin problemas económicos , respecto por lo que me contaba Eduardo cuando nos tomábamos unas copas , tenían un serio problema, su mujer era muy, pero que muy puritana y jamás entraban en jueguecitos o se contaban historias , simplemente se colocaba encima de ella y cuando intentaba algo mas pícaro le paraba los pies y le decía ¡ pero qu...

Una canita al aire

Tía y sobrino se tiran una canita al aire aprovechando la situación.

Una canita al aire

Después de haber tenido un encuentro sexual algo intenso debido a un leve problema emocional con su esposo, mi tía me llama de nuevo para salir.

Esta ves mi tía había discutido de nuevo con su esposo ya que él maneja un temperamento muy fuerte, después de haberla invitado a salir el fin de semana a una finca de un amigo el decidió irse con los amigos de él y olvido por completo lo que había planeado con mi tía.

Ella muy furiosa dijo que él prefería los amigos a ella...

Sed, MUCHA SED

Esto de la sed debe ser que me afecta en plan “pescadilla que se muerde la cola” porque cuanto más follo más sed tengo, y cuanta más sed tengo, más quiero follar. He descubierto que los fluidos corporales son otra forma de atenuar la sed; debe tener algo que ver.

SED, MUCHA SED

Parte I

A mis 29 años vivía obsesionada por hacer realidad una fantasía erótica sencilla y común para cualquiera que viva cerca del mar: hacer el amor con mi pareja en una playa al anochecer.

Estábamos veraneando en el sitio perfecto. Calas escondidas, atardeceres de foto, clima cálido. Se lo propuse a mi pareja y aceptó aunque con algunas reticencias. Él es muy recatado y la sola posibilidad de que pueda vernos alguien le juega una mala pasada a su excitación con...