Clases de repaso

Un adolescente se gana la gratitud de su viejo profesor tras una clase de repaso.

Antes de comenzar a narrar esta historia he de decir que es mi primer relato y que agradecería cualquier opinión al respecto.

Yo contaba con 18 años cuando ocurrieron estos hechos. Desde que tenía 12 me llamaban la atención los hombres maduros. Paseando por la calle miraba de reojo a cualquier macho que pasase a mi lado (esos vellos que salen por la abertura de las camisas me vuelven loco), y fantaseaba con tenerlo dentro de mis entrañas, pero ninguno de esos hombres podía compararse a mi profeso...

Un encuentro con otro autor de Todorelatos

Gracias a esta web nos conocimos, quedamos y follamos...

Desde que escribo en Todorelatos mi lista de contactos del Messenger ha aumentado notablemente. Claramente es culpa mía por tener mi dirección visible, pero por algún motivo que no sabría explicar no soy capaz de hacer clic en la tecla de desactivar. Supongo que esperas que te digan "me ha encantado tu relato" o "escribes bastante bien" o cosas de ese estilo. Yo sé que no lo hago mal del todo, pero a los que aspiramos a ser "artistas" nos gustan los halagos. Pero el caso es que de todas las personas q...

Mi amigo, el boliviano

Un hombre maduro conoce a través de Internet a un muchacho boliviano. El chico asegura que es mayor de edad, aunque no lleva encima la documentación. Mantienen un encuentro sexual pero, cuando el mayor insiste en que le muestre su documento para asegurarse que es mayor, el joven se enoja y comienza ainsultarlo.

Me considero todavía un hombre joven a mis 56 años y, desde que enviudé, (hace solo 5), he procurado vivir la sexualidad al máximo. Siempre con las debidas precauciones, pero procurando darle el máximo placer a mi cuerpo serrano.

Yo desconocía por completo las enormes posibilidades de contactos que existían en Internet, pero uno de mis hijos me insistió mucho en que nos conectásemos a la Red. Él, además, me convenció argumentando que Internet era un instrumento muy valioso para sus estudios y qu...

En busca del primer culo de macho (1)

Después de dos intentos fallidos de probar por fin un culo de hombre, y después de descartar varias decenas de malos candidatos, me parecía que mis juegos “bi” de internet, en el chat, terminarían por ser sólo eso, juegos virtuales.

En busca de mi primer culo de hombre I

Después de dos intentos fallidos de probar por fin un culo de hombre, y después de descartar varias decenas de malos candidatos, me parecía que mis juegos "bi" de internet, en el chat, terminarían por ser sólo eso, juegos virtuales.

Hace rato que venía buscando cobrar valor para probar en vivo con otro hombre. Y había dado un paso más allá de las simples ganas dos veces. Una primera, frustrada, porque el tipo resultó ser una ‘loca de plumas’, que cuan...

Genaro el jubilado (2)

Aquel rabo me taladró el culo y me volvió loco de placer.

Cuando Genaro me dijo eso me excitó mucho más, así que sin pensarlo dos veces me abalancé sobre Genaro y le empecé a comer su enorme rabo, nunca antes lo había hecho con tantas ganas, me costaba al principio pero luego mi boca se hizo al enorme pollón del jubilado.

El me paró y me tumbó en la cama boca abajo, yo me dejé hacer estaba absolutamente entregado a aquel hombretón. Me abrió las piernas y empezó a lamerme mi ojete, lo tenía sudado y aquello le apasionaba a Genaro, me lamió mis enormes p...

Genaro el jubilado

Un macho como yo jamas pensó lo que me iba a ocurrir con un hombre de 70 años con un cuerpo precioso y una polla descomunal.

Hola me llamo Luis, tengo 59 años, soy funcionario de correos y creo que el proximo año me prejubilare con lo cual podré disfrutar mucho más de la vida. Mido 1,65, peso unos 105 kilos, mi constitución es muy fuerte, fui luchador de lucha libre hasta los 40 años y luego seguí ejercitando mi cuerpo en el gimnasio en el cual me entrenaba en aquella época, levantando pesas, haciendo boxeo, etc…, la verdad es que antes no estaba tan gordo pero aun asi me siento fuerte y joven, sigo follando a mi mujer cada...

Sumisión en el messenger

Primer relato en el que se cuenta cómo me sometí a un caballero por messenger y pasamos un buen momento.

Buenas.

Antes de nada voy a presentarme un poco ya que este es el primer relato que escribo. Me llamo José,  tengo 31 años, soy alto, de espalda ancha, tengo barriga, peso unos 110kg y tengo pelo por casi todo el cuerpo. Soy lo que suele decirse un osito.

Para ser sincero con todos vosotros he de deciros que no he tenido contacto físico real con un hombre, al menos de momento, aunque si que he tenido muchos sueños, imaginaciones y contacto por webcam con otros hombres.

Esta práctica d...

Don Ramón (2)

Juanjo me llevo a lugares inexplicables para mi, su lengua me transformó en otra persona.

La visión de aquel cuerpo desnudo a cuatro patas acabó por ponerme la polla dura. Juanjo se estaba untando saliva en su ojete y yo mientras me ensalivaba mi polla a punto de reventar.

Me arrodillé tras el culazo de Juanjo y poco a poco fui apuntando mi capullo hacía su ojete bien lubricado.

A que espera don Ramón?.- preguntó Juanjo

Nunca me he follado a un hombre.- contesté yo

Es muy fácil, solo apunte y poco a poco va empujando hasta que el capullo entre entero y luego apriet...

Accidentada salida por la puerta trasera del arma

Lo que empezó siendo una broma y una excusa para documentarse, terminó como el rosario de la aurora. ¡Tiene que haber formas menos complicadas de escribir un relato gay, coño!

Sentado al otro lado de la mesa de la terraza del bar –más recostado que sentado-, la mueca irónica que me dirige Sobi –él llama a eso una sonrisa-, tiene la virtud de ponerme en estado de máxima alerta.

-¿En qué estás pensando, cabronazo? ¡Joder, y deja ya de sacar fotos a todo lo que se mueve, cagunmismuelas!

La camarera no le quita ojo, mosqueada ya con tanta monserga. Cada vez que se inclina un poco para servir una mesa…¡clik! Y cuando la pobre chica se revuelve indignada, él disim...

Experiencias juveniles

Primeras experiencias de un joven de 18 años.

EXPERIENCIAS JUVENILES

El presente relato comienza cuando apenas yo había cumplido los 18 años. Pero, por mi aspecto, nadie diría que tenía más de 15, aunque luego, al verme desnudo, cuando veían mis atributos,, nadie dudaba de mi verdadera edad. Es más, después pensaba que me estaba quitando años

Por entonces había entrado a trabajar en nuestra pequeña empresa familiar un muchacho de mi misma edad que se llamaba Domingo. Yo aún no me consideraba homosexual, (ni tan siquiera bisexual, pues...