Francisco
Un joven se ve presionado por su madre para que le de clases de repaso al hijo de una vecina.
Francisco vivía en el mismo bloque de pisos que yo. Lo conocía desde pequeño. Pero Francisco ya no era tan pequeño, durante el invierno vi como, casi sin darme cuenta, se había convertido en un mocito como diría mi madre. Tenía el pelo trigueño, los ojos de un intenso color miel y una piel aún suave a la vista. La boca era casi perfecta aunque tenía partida una paleta debido a un incidente que tuvo no hacía mucho tiempo, lo que le daba un aspecto un tanto canalla. Pero lo que más me gustaba de él era...