Cuatro años y un día
Empezó en un baño público, con un chico mirándole la verga. Y el tan machito tan reprimido, en esa mirada encontró lo que buscaba.
- Está durmiendo en mi cama. El pelo largo y lacio le besa la frente y acaricia esos ojos dulces que tanto he besado. Quisiera despertarlo, pero duerme tan plácido, tan profundamente, que procuro no moverme. No deseo que se sobresalte. No quisiera que nada perturbe su sueño. Ni mis ganas de abrazarlo, de recorrer con mis manos su cuerpo desnudo, ni el deseo casi incontenible de hacerle el amor para recuperar el tiempo perdido.
Duerme pacíficamente, boca arriba y parece, más que nunca, un a...