Las dos caras de Frank

El mal humor de mi padre cambió mi vida para siempre.

Las dos caras de Frank

1 – Emancipado

Hablé aquella tarde con Elton y me decía nervioso y feliz que estaría toda la tarde y toda la noche solo en su casa. Me invitó a irme con él, pero sabía que tenía que enfrentarme a unas normas que me iban a prohibir pasar con mi niño querido toda la noche.

Aún así, me duché, me vestí y me puse guapo para él; lo que pasara cuando bajase las escaleras sólo podría obligarme a subir otra vez a mi dormitorio y dejar toda aquella ropa nueva en su sitio,...

Sexo en la Universidad

Historia de cómo conquisté a un chico heterosexual en los baños de la Universidad, un día que estábamos MUY SOLOS

Me desperté. Estaba demasiado alarmado, ofuscado. El chirriante despertador en forma de esfera había estado sonando por 10 minutos, como mínimo. Todo estaba revoltoso; por un momento no recordaba dónde estaba. El despertador seguía emitiendo ese irritante sonido, que de mal humor me ponía en las mañanas.

Soy un inútil, pensé. Llegaré tarde a la universidad.​

El despertarme se había estado volviendo difícil últimamente;​ me hice prometer que me iría a dormir más temprano, pero dentro de ...

Los 16 latigazos (7: La cena)

Y qué tal, ¿te está… gustando? –dijo acentuando la última palabra con un tono casi erótico, aunque quizás fue simplemente mi percepción de la situación ya que no vi que nadie notase nada raro en su voz...

LOS 16 LATIGAZOS (7). LA CENA

Salí de aquella casa como un autómata. No recuerdo haber andado el camino de vuelta a casa de Pilar, mi mente no estaba allí, eso seguro. El dolor de cabeza había vuelto con más fuerza, si es que alguna vez se había marchado, y seguía notando una extraña e incómoda sensación en el culo. Habían pasado ya más de diez minutos desde que Antonio colocará en mi interior aquel siniestro juguetito japonés pero el jodido cacharro seguía tan frío como un témpano de hielo, ¿cóm...

Bakalas en pandilla 7: pique entre dos chulazos

El chulazo de Sergi siempre farda de cuerpazo de modelo por el Gym, restregándome su descapotable y vacilando, pero no se esperaba que después de tras tanto calenton usara mis musculos de gorila para acorralarlo y follarmelo en plena discoteca.

Pandilla de Bakalas VII: pique entre dos chulazos de gimnasio

El chulazo de Sergi siempre farda de cuerpazo de modelo por el Gym, restregándome su descapotable y vacilando, pero no se esperaba que después de tras tanto calenton usara mis musculos de gorila para acorralarlo y follarmelo en plena discoteca.

Carlos

Joder cuanto tiempo sin hablaros. Por si no os acordáis, os recuerdo que me llamo Carlos, tengo 20 años y me molan un mazo el gimnasio... y los tios buenos.

A principios...

Los 16 latigazos (6: El Tomodachi)

...y apreté más fuerte el esfínter pero él separó las nalgas aún con más empeño, mientras se le escapaba una risa dentro de mi boca, hasta que tuve que ceder a esta presión sin remedio.

LOS 16 LATIGAZOS (6). EL ‘TOMODACHI’

Lo miré durante varios segundos con los ojos entrecerrados, casi sin escuchar lo que me había dicho sobre su jodida prueba.

-Quiero follarte –solté finalmente a bocajarro.

Juro que estas palabras salieron de mi boca sin ningún tipo de premeditación, quizás había sido mi subconsciente hablando por mí, yo no las había formulado en mi mente, de eso estoy totalmente seguro. Entre otras cosas porque aquella doble corrida me había dejado tan exhausto que...

Una de osos

Desde hace tiempo me dan mucho morbo los osos, y he querido hacerles un homenaje con este relato. Camioneros, sudor y mucho calor. Para leer con tranquilidad...

Una de osos

Óscar terminó de aparcar el camión, echó el freno de mano y se encendió un cigarrillo. Le gustaba relajarse después de un viaje largo, antes de descargar. Eran las cuatro de la tarde, y el sol pegaba con fuerza sobre el paisaje amarillento de Castilla. El nombre del pueblo, a estas alturas se la sudaba, era tan sólo uno más, cuatro calles mal puestas, un par de garitos y en los extremos algún mayorista de muebles. Los que le daban curro. Apoyó el codo en la ventanilla, se recostó en...

El Ultimo Viaje Interprovincial

En mi luna de miel vivi una aventura con un oso maravilloso que me hizo sentir toda una puta.

EL ÚLTIMO VIAJE INTERPROVINCIAL (En Viaje de Luna de Miel)

Hola, me llamo Richard, autor de "Loco fin de semana", "La familia de mi esposa", y ya hace un año "Un viaje interprovincial". Para los que la leyeron, recordaran que fue en mi época de adolescente en la que viajaba mucho ya que estudiaba en la ciudad de Arequipa, y mi familia vivía en la ciudad de Lima, así que cada vacación que tenía viajaba de una ciudad a otra, razón por la cual a raíz de haber conocido a unos amiguitos muy cachondos...

Los 16 latigazos (5: Sexo, mentiras y archivos...)

Mientras seguíamos viendo el video y mi mano izquierda subía y bajaba por el troncazo de su reluciente polla, intenté acelerar aquel pajote que le estaba haciendo para que se corriera antes que yo...

LOS 16 LATIGAZOS (5). SEXO, MENTIRAS Y ARCHIVOS DE VIDEO

-No te reconozco Juan –me recriminé a mí mismo cuando me desperté la mañana de aquel martes 23 de junio, aún sin abrir los ojos, con aquel intenso regusto a polla en la boca y las muñecas doloridas por las ataduras que Andrés me había colocado hacía unas horas-. Al menos podrías haberte lavado los dientes después de tu episodio nocturno, pedazo de cerdo – continué con mi monólogo mental mientras me incorporaba lentamente y me pasaba la leng...

Todo vuelve

¿Puede un amante despechado con la nueva novia de su amigo?

Todo vuelve

Sólo hacía dos semanas del "Paso, esto es de maricones", que me había dedicado Juanfran al ofrecerme a él por última vez. Me había enojado bastante (y dejado bastante jodido, por desgracia, sólo emocionalmente) al decirme eso en su casa. Además, me había sentido extrañamente ridículo al subirme las braguitas y los pantalones después de incorporarme del sofá en el que había reposado mi cuerpo para exhibir mi pocito. Yo le había aliviado decenas de veces, le había enseñado a follar des...

El señor Casado

Cómo una simple reunión de trabajo con ejecutivos maduros se puede transformar en el momento más excitante y placentero de mi carrera.

El Seño Casado.

Buenos días señores?, así comenzaba la conferencia que había estado preparando hace meses. La empresa en que trabajo me había solicitado crear un plan de negocios para una importante empresa internacional.

Comencé dando la introducción al tema para seguir con el desarrollo de éste. Después de haber expuesto dos horas vino el coffe break. Salí raudamente de la sala de reuniones, puesto que tenía unas ansías enormes de ir a orinar. Me dirige al servicio, y como estaba tan apur...