Los 16 latigazos (10: Pasando página)

Mi polla salió disparada hacia arriba como empujada por un resorte y dio un golpetazo contra mi abdomen. Esbocé una sonrisa mientras acomodaba el elástico y esperé a ver su reacción por el rabillo del ojo antes de girar la cabeza de nuevo.

LOS 16 LATIGAZOS (10). PASANDO PÁGINA

A pesar de aquella desagradable sensación me levanté corriendo de la cama y me metí en el baño, no quería que Claudio acabara de ducharse antes que yo y se pusiera a dar vueltas por la casa sin yo tenerlo vigilado. En cinco minutos estaba duchado, secado y vestido, y me dirigía hacia la cocina para preparar un café. En ello estaba cuando apareció Sonia. Tenía una cara horrible, no parecía haber dormido demasiado bien y supuse que se debía a nuestra discusión...

Mi aventura con el médico

Demasiado perfecto para ser verdad

Cuado abrí los ojos pude verle la cara (moreno, guapo, con facciones muy marcadas), pude olerle (una mezcla del suavizante de su bata con el perfume de su cuello), pude sentirle (me tocó la frente, cogió mi mano) y pude oírle ("ya se ha despertado y parece estar todo en orden: no tiene fiebre y el pulso es el adecuado").

Aquellas palabras dieron paso a la inconfundible voz de mi madre:

-¿Cómo te encuentras, hijo? ¡Qué susto nos has dado! ¡Creíamos que te nos ibas! ¿Cómo estás, dime, cómo es...

¿Humillado? no...muy bien follado

De tomo la vida te da placer si estas abierto...te abres conmigo? es mi primer relato largo...espero que les guste...comenten lo que gusten

Al principio pienso que solo son los típicos heteros que van de machos y que habían entrado borrachos al ambiente a reírse de los maricones. Seis o siete tíos, guapos, fuertes. Cuchichean y ríen entre si, tomándose sus copas, señalando disimuladamente a un par de "locas" que revoloteaban por la pista. Uno en especial llama mi atención. Sobre 1,80cm, guapo, moreno con el pelo rapado, pendientes, camiseta sin mangas, ceñida, cachas, mandíbula ancha…vamos un macarra como los que me ponen a mil.

Lo...

Al despertar

Un relato corto para empezar muy bien el dia.

Despierto…aún no ha amanecido.

Busco su cuerpo pero ya no está a mi lado.

Me levanto y dirijo mis pasos hacia el salón. Allí está. Mirando el mar a través del ventanal. Los tenues rayos del sol que comienza a despertar se reflejan en su moreno rostro.

Me detengo a observarle sin hacer ningún ruido. Su ancho cuello, sus fuertes hombros apenas tapados por la camiseta de tirantes blanca que usa para dormir…su sugerente y prieto trasero que me provoca a través de los bóxers de licra…sus f...

El pastor

Visitando un pueblo casi abandonado me encontré con un pastor muy hospitalario.

Si le preguntas a alguien que te diga un trabajo en el que hay que viajar mucho, seguramente te responderá que camionero, azafata, piloto, comercial... pero lo cierto es que somos muchos los que nos encontramos en esa situación y nadie repara en nosotros los técnicos, que nos dedicamos a arreglar e instalar maquinaria industrial y que debemos ir allí donde se nos necesita, a menudo de un día para otro.

En una ocasión tuve que acudir a reparar una máquina en una fábrica que estaba en una zona rur...

Cine de barrio

Todo empezó a los 19 en un cine X

CINE DE BARRIO

Una aburrida tarde de septiembre cuando tenía 19 años empezó todo. Eran casi las ocho y Manu llegaba a mi casa con la idea fija de que nos fuéramos al cine X del barrio cercano. Ya llevaba casi un año abierto y casi desde que lo abrieron me daba la paliza cada viernes con ir a allí.

–Pero tío, ¿ya estás otra vez con eso? –repliqué.

–Sí, Rober, hay que ir, además hoy es viernes –respondió convencido.

–¡Que obsesión con los viernes! –me exasperaban sus teorías locas...

El cuarteto

Una noche de marcha cuatro amigos, dos de ellos son pareja, pero al final son cuatro cuerpos hambrientos de sexo y desenfreno.

De manera tímida íbamos caldeando el ambiente, de momento solo besos y caricias, lenguas que se cruzan, que entra y salen, que se saludan y se saborean, miradas cruzadas, ojos de deseos, requiebros del cuerpo, suspiros de alma que bajan a lo mas terrenal, y del deseo, el morbo y el vicio que en pocos minutos nos estarán acercando al infierno del placer y del goce

Pepe, mira a Fran, se sonríen, y se desprenden de suspensor y el gayumbos, ya estamos los cuatro completamente desnudos, nos besamos, n...

La visión 2 (sexo con amor)

Continuación del relato: La visión que cambió mi vida

Apenas pude pegar un ojo en toda la noche. Había sido un día realmente especial. Uno de los mejores de mi vida. Aún hoy pienso que lo fue.

Quien me iba a decir a mí hacía unos días que Raúl, mi gran amigo Raúl iba a estar en mis brazos. Quien me iba a decir a mí que nos íbamos a besar. Quien me iba a decir a mí que acabaría disfrutando del sexo junto a él.

Pero no era precisamente el sexo lo que me quitó el sueño esa noche. Fue el recordar las sensaciones que experimenté junto a él. Como sus...

Con el repetidor de mi curso (2)

Continuación de la historia con el repetidor de mi clase, pero ahora fuera del instituto.

Antes que nada me gustaría pedir perdón a los que esperaron la segunda parte de mi relato por problemas personales fui incapaz de publicarla, el protagonista de mi anterior relato, Javi, falleció por sobredosis. No consideré correcto, pese a que hace años que no nos veíamos, contar algo tan privado de una persona que acababa de irse. Además de que el hecho me afectó. Pido disculpas. Después de la noticia pasé tiempo sin entrar tanto en el correo como en la página y finalmente los de Hotmail borraron m...

Un espía en la azotea

Preparaba temas de mi oposición en la azotea cuando les vi completamente desnudos.En un momento, hizo chorrear el envase de aceite sobre su pelvis, hasta los testículos.Luego acercó su miembro a las nalgas de su compañero.

UN ESPÍA EN LA AZOTEA

Desde la azotea de casa, una sexta altura, se veían perfectamente los pequeños balcones y hasta parte del interior de algunas habitaciones del hotel cercano. El pasillo interior nos separaba no más de siete metros.

A primera hora de la tarde, subí, como casi todos los días, a repasar en solitario los temas de mi oposición. Tenía por costumbre hacerlo de pie, recorriendo las cuatro esquinas de la azotea. Me enfundé la gorra y me quedé en calzón corto.

Al cabo de...