Infierno en la jungla birmana (4)

Kenji y Jim disfrutan de un breve paréntesis de felicidad viviendo como robinsones en una isla desierta del Indico. Pero la guerra continúa, y el hermoso archipiélago no es ajeno a la cruda realidad.

El atrevido, y un punto desesperado plan de Yoshimori, consistía en escapar en barca hasta la India, que distaba cientos de kilómetros, a territorio británico, pero, si no era posible por falta de víveres, tormentas inesperadas, o cualquier otro imponderable, las islas Andamán quedaban situadas a medio camino, y podían suponer un refugio seguro para dos náufragos solitarios como seríamos para entonces el doctor y yo. Por eso había elegido esta zona costera cercana a la ciudad meridional de Ye para emb...

Infierno en la jungla birmana (5 - Fin)

Kenji y Jim deciden arriesgarse a huir en una misión suicida de muy dificil ejecución práctica. Pero salvar la vida puede suponer para ellos condenar sin remedio su genuina historia de amor.

Hacía tiempo que llevábamos viendo sobrevolar aviones por encima de la isla, que parecían dirigirse a algún punto no muy lejano en el horizonte, pues era perceptible el descenso en altura de los aparatos según se acercaban al destino. Calculamos una distancia de diez-quince kilómetros en dirección suroeste desde nuestra posición. Sin duda se trataría de una isla algo más grande y con algún manantial de agua, pues de lo contrario es dudoso que los japoneses, gente práctica como eran, hubiesen construid...

Lunes inolvidable

Me invitaron por internet a un lugar donde la movida gay se desplaza en paz y la acción sexual se vive a full.

Ocurrió una noche de verano, de este 2009, en Buenos Aires. Yo vengo del interior (del sur del país) y un poco te cansa la búsqueda de personas para pasarla bien, pues uno solo quiere conocer hombres gay, tratarlos como a uno le guste que lo traten, pero no sirve el chat, ni esos boliches que anuncian "la gran noche", más para una persona de 40 años como yo, que no quiere vueltas sino concreciones.

Por Internet (después de leer un anuncio y consultar) me invitaron a un lugar ubicado en un hotel,...

El chaval del chandal

Aquel chaval sacó mi lado más morboso. Cuando le ví metiéndo mano a su novia nunca pensé que....

Una tarde, en una plaza cerca de casa, me fijé en una parejita que se hacía carantoñas. Ella una auténtica "Choni" de unos 20 años. Él un chaval algo mayor, vestido con un chándal blanco y unas enormes zapas negras. Mediría 1,85, era pelirrojo y llevaba unas patillas que le daban un aire de chico malo.

En una de mis muchas miradas, el me pilló observándole y no me puso cara de buenos amigos, así que terminé y mi consumición y me fui a casa.

A los pocos días volvía de tomar unas copas cuando...

Palabra de Seth (3: Día de entrenamiento)

Este es un relato fantástico por capítulos en el que un chico llamado Arél y su hermana pequeña, se ven obligados a huir de su hogar. Encontrarán ayuda de alguien que no esperan.

El terminar de lavarse, Seth se acercó al vestidor y cogió una gran toalla blanca con la que se acercó, aún mojado, a la piscina. Cuando Arél subió los escalones para salir del agua, el príncipe le envolvió con la toalla y le frotó para secarlo, primero la espalda, después el rostro con suavidad y el cabello, después el tarso y por último bajó hasta las piernas. Cuando las piernas estuvieron secas, volvió a subir, deteniéndose en la entrepierna. Le separó los muslos y rodeándolo, secó la piel de su su...

Palabra de Seth (2: Los protegidos)

Este es un relato fantástico por capítulos en el que un chico llamado Arél y su hermana peuqeña, se ven obligados a huir de su hogar. Encontrarán ayuda de alguien que no esperan.

Después del baño, una de las sirvientas llegó a la habitación con toallas y la nueva ropa de Arél: Por arriba vestía una camisa de seda blanca y un elegante chaleco marrón oscuro; abajo se puso un pantalones negros (algo anchos) sobre la nueva tela blanca de seda que cubría su entrepierna; y a los pies se calzó unos botines color marrón con los que según la sirvienta, estaría muy elegante.

La misma mujer le peinó y arregló y en apenas una hora ya estuvo totalmente preparado para asistir a la cel...

Palabra de Seth - El hombre del río

Este es un relato fantástico por capítulos en el que un chico llamado Arél y su hermana peuqeña, se ven obligados a huir de su hogar. Encontrarán ayuda de alguien que no esperan.

Casi llevaban andando cuatro días desde que salieron de Poul, su hogar, que ahora se apagaba después de casi siete días. Arél, que a sus dieciocho años ya se ocupaba por completo del cuidado de su pequeña hermana Isi (debido a la incapacidad de su madre que vivió sus últimos días en la cama, donde también murió), pensaba constantemente qué iba a ser de ellos, ahora que habían perdido su hogar y a su madre.

El fuego se había iniciado de noche. Lo había hecho silenciosamente y para cuando Arél se...

El empalador

- ¿Puedo mirarla más de cerca? – me senté junto a él en el sillón, mientras él seguía en lo suyo. – Aún no me lo puedo creer, es como el doble de la mía. - Sácala y comparamos… mira, ya la tienes levantada – me dijo, y era la pura verdad. Desde que vi su pene sentí una gran excitación. - Es como te dije, 18 cm. Pero la tuya es aún más grande, es como dos palmas mías, y aún queda la cabeza afuera. - ¿La quiere tocar? -

  • ¿Hola primo que haces?

  • Veo una peli, ¿y tú?

  • Nada, vengo del gimnasio y… ¡wow! Menuda tranca tienes ahí.

  • Si, eso me han dicho.

Mi primo se la estaba meneando frente a la tv, y era impresionante el tamaño de su miembro.

Mi nombre es Oscar, tengo 22 años. Estudio ortodoncia en la ciudad de Concepción, en Chile. Soy lo que dirían un joven normal; bien parecido, y nunca me falta la compañía femenina. A pesar que desde algunos años he sentido la inclinación a tener encuen...

Noche cerrada en el parque

Bruno, un joven ejecutivo de fuerte caracter y lengua viperina, ha roto con Marcos, su infiel pareja, y aprovecha para vengarse dejándose seducir por Anxo, un misterioso y atractivo joven, con el que no parece entenderse demasiado bien, salvo en el sexo.

Hola, me llamo Bruno, y soy lector de Todorelatos desde hace tiempo. A mis 25 años, vivo desde hace tres en un pequeño apartamento, casi un estudio, en la calle Bristol, en pleno Parque de las Avenidas de Madrid. Y el maldito parque al que hace referencia mi barrio tiene que ver mucho con esta contradictoria movida. Procuraré ser lo más conciso posible al narrar mi historieta; no entiendo como otros autores, como el misterrobbie ese, al que envío un saludo desde aquí, se alargan tanto con sus relatos....

Historia de una conversión (2)

Continuación...

Después de aquel día las cosas siguieron como hasta entonces. Éramos buenos amigos, de los de verdad y aquello sólo hizo que reforzar nuestros lazos. Pero los días pasaban y a Carlos le entraba la inquietud de conocer chicos, de estar con alguno, de tener experiencias. Yo le animaba a que investigara en internet o incluso me ofrecí para acompañarlo a algún bar de ambiente.

Un día estando en su casa me hablo de que había conocido a un chaval en un chat, de nuestra edad y que parecía majo. Además é...